‘Tránsitos’ de Emilio Prados

‘Tránsitos’ de Emilio Prados es un poema que representa las reacciones físicas del amor somatizadas en el cuerpo de los amantes como un paso entre los elementos naturales aire, agua, fuego y tierra. Este proceso tendría la duración del encuentro sexual, el cual puede repetirse tras una pausa, reanudando el ciclo del Eros entre los amantes.

"Emilio Prados"

"Emilio Prados"

Emilio Prados (Málaga, 1899-México, 1962) fue un poeta de la generación del 27 adscrito al surrealismo, en su poema ‘Tránsitos’, el Eros se identifica con la posesión de la amada, pero actualizada con la fuerza de los elementos de la naturaleza: el aire, fuego y la tierra como materia simbolizada por el cuerpo de los amantes que se unen en el encuentro. La exploración del cuerpo es vital para crear tensión en este poema, los ojos, el pulso, los brazos, el pecho, etc., de los amantes actúan por el principio de sinergia, donde el todo predomina a sus partes.

Sobre la biografía de Emilio Prados cabe destacar que fue amigo de García Lorca, Manuel Altolaguirre y otros miembros destacados de la generación de 1927; además como muchos artistas e intelectuales de su época tuvo que exiliarse en México por oponerse a Franco. En este poema, la amada tiene predominio en el sueño y Eros del yo poético, desde que el acto sexual se puede enunciar como un dormir o acostarse juntos de los amantes. La amada como aprensión del Eros viene con la ligereza del aire para encenderse sobre el cuerpo del amante.


Elementos naturales del Eros

"Prados con poetas del 27"

"Prados con poetas del 27"

El viento es lo que más acerca a la amada a la naturaleza del sueño, pues aparece vaporosa, escondida en el viento, haciendo que el amante adivine sus formas, luego como un meteoro la amada se incendia al contacto con la tierra, que en el poema la representan los cuerpos de esta pareja. En la corporalidad se tiene el aspecto de la realidad o vigilia, que junto al del sueño, completan la visión integral de estos momentos vitales que enuncia el surrealismo. Está representada el agua en la metáfora de la amada como fuente de placer para el yo poético.

El cuerpo está enunciado no solo por sus elementos, sino también por sus signos vitales, así el pulso del amante se configura como un árbol, pues ramifica sus emociones en subidas y bajadas de tensión nerviosa correspondientes a las acometidas del encuentro amoroso. El sexo tiene un ritmo lógico de acción y término, pues al final el amante suelta a la amada para que esta recobre su naturaleza de viento y se prepare para estar prisionera con su cuerpo en su cuerpo, ella recupera la volatilidad porque es la condición que le permite ser soñada por el yo.

El poema hace participar al yo poético al describir su interpretación del Eros y al tu o la amada que está enunciada en vocativo porque ella es la que vincula sueño y vigilia en la relación de ambos amantes. Algo del estilo del Romancero de Lorca se ve como influencia en Prados por las exclamaciones que empiezan con ‘Qué’, las que tienen el objeto de celebrar a la amada como fuente y motivación del Eros. La mujer se enuncia por las reacciones de su cuerpo al contacto, en esta descripción la belleza se sobreentiende como causa de placer para el yo.

La aprensión por el contacto

"Emilio Prados"

"Emilio Prados"

La poesía que explora el cuerpo, recurre a la apropiación del sujeto de deseo como un hito que se actualiza per se en el texto. Ya no hay necesidad de recrear un cortejo ni siquiera un acercamiento previo, todo preámbulo está descontado en la poesía erótica, la cual tiene que desarrollar imágenes de la corporalidad y del Eros en tanto conexión vital del ser humano con el mundo.  Acentúan la narración del contacto, la intervención de los elementos aire, agua, fuego, tierra, los cuales constituyen etapas en la evolución espacio tiempo del Eros.

La aprensión se enuncia como un logro, como algo descontado, pues el yo tiene prisionera por medio de su cuerpo a la amada y es él, quien en última instancia se da tiempo para liberarla, preparando así el siguiente ciclo de aire, agua, fuego, tierra y aire, donde la amada volará al disfrutar el Eros con él. La celebración es una prueba de la aprensión del Eros, en tanto está recreada como posesión de la amada. La mujer es tocada y gozada con los sentidos, incluso este contacto se duplica en el sueño, donde ella también está presente junto al yo poético.

El contacto físico es la materia narrada en este poema, pero también su interpretación por la fantasía, la somatización del placer, la correspondencia entre el tú y el yo, y las reacciones del yo ante el paso de los elementos como distintos estados del ciclo del Eros, el cual al final podría recomenzar como una jornada arquetípica. De una connotación con el título, vemos que hay un tránsito de la contemplación al contacto como goce y entrega y finalmente al descanso, en un ciclo ideal de reproducción del Eros y paso entre los elementos naturales.

Un ciclo de transformaciones del ánimo del Eros
El ciclo erótico completo en este poema muestra acción y descanso, más no decaimiento pues el final del poema sugiere una pronta continuación. Podríamos pensar en los cambios de la materia en cuanto emanación de la energía, vistos en la teoría del I Ching, como una válida fuente de inspiración para este poema. Las transformaciones de los elementos que se operan en el ánimo de los amantes, se antojan mágicas al yo poético porque aludirían a una alquimia del sexo, donde la pasión y el goce se trasforman en ciclos de actividad y descanso.

Como poema surrealista, ayuda mucho pensar en la exploración de estos tópicos culturales, elaborados para describir un encuentro que podría llegar a ser inacabable. Para la dimensión de fantasía, irrealidad y trasgresión de las leyes físicas, el mundo onírico completa las posibilidades de expresión en la poesía. El poema recrea el sexo como calor, placer y ensoñación desde la voz masculina, que se apodera del sujeto de deseo femenino, para aprenderla y enunciar el ethos de la amada en correspondencia al yo poético.

Conclusión
El Eros se asegura por una correspondencia implícita entre los amantes en el poema, más lo que hace este texto artístico peculiar es la interpretación que da a un tránsito y fluir de los elementos en correlación a la somatización del placer en el cuerpo de los amantes. Este movimiento en tránsito de pasos entre elementos naturales sugiere un ciclo que puede repetirse y recrearse en forma arquetípica.

Lectura del poema | ‘Tránsitos’ de Emilio Prados en Geocities

Imágenes:

Emilio prados en Bibliotecaconstitución1978

Poetas del 27 en Juntadeandalucia

Emilio Prados en Poetasandaluces

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