“Ficciones”, de Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges es, sin duda, un narrador excepcional. Su ingenio y originalidad en el planteamiento de la trama de sus relatos han servido de modelo a toda una generación de autores sudamericanos de gran éxito. Relatos como “El jardín de senderos que se bifurcan”, “Pierre Menard, autor del “Quijote””, “Funes el memorioso”, y otros muchos figuran por méritos propios entre las cimas de la narrativa universal contemporanea. El Nóbel hubiera sido un excelente colofón a su obra.

Pocos narradores han sabido jugar con el tiempo y la fantasía como Jorge Luis Borges. Tan es así, que ha resultado, comúnmente, un autor difícil para casi todos los que se han acercado a su obra y ello ha provocado el rechazo de muchos lectores. Lo que nadie puede discutirle es su originalidad. En efecto, su forma de acercarse a la ficción es única y, probablemente, irrepetible.

Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Borges ( Buenos Aires,1.899- Ginebra, Suiza, 1.986) pertenecía a una familia acomodada, con peso específico en la historia argentina. Vivió una infancia feliz y, ya con seis años, quería ser escritor y, con ocho, redactó su primer cuento, inspirado en el “Quijote”.

Tras un periplo por Europa, residió unos años en España, donde entró en contacto con las vanguardias entonces en boga. De regreso a su país, fue uno de los introductores de aquéllas y tuvo problemas con el peronismo. Cuando éste cayó, en 1.955, se le colmó de honores, pero, al volver al poder los seguidores de Perón, fue de nuevo represaliado.

Por ello, cuando los militares los derrocaron, aplaudió la nueva junta militar, hecho que le acarrearía la enemistad de muchos colegas foráneos y que le cerraría para siempre las puertas del Premio Nóbel. En sus últimos años, recorrió el mundo dando conferencias y recibiendo homenajes.


La teoría narrativa borgeana – a pesar de que él siempre dio más importancia a la creación que a la reflexión sobre ella – se encuentra compendiada en el ensayo “El arte narrativo y la magia” (significativo título) y  el prólogo a la novela de su discípulo Bioy Casares “La invención de Morel”. Señalaremos sus concepciones básicas.

Borges muestra sus preferencias por la narrativa de aventuras y la

Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe

policíaca, debido a la superioridad de sus argumentos. Y es que, para él, una trama interesante es fundamental. No obstante, su concepto de ella es peculiar : es la estructura de causa-efecto de la narración, es decir, la manera de vincular de forma lúcida y coherente cada uno de sus detalles, para llegar a una solución inesperada pero fatal. Y es aquí donde lo mágico juega un papel fundamental, pues su concepción de la causalidad es mágica. Veamoslo en palabras suyas :

“Los rusos y los discípulos de los rusos han demostrado hasta el hastío que nada es imposible ; suicidas por felicidad, asesinos por benevolencia, personas que adoran hasta el punto de separarse para siempre, delatores por fervor o humildad…..Esa libertad plena acaba por equivaler al desorden. Por otra parte, la novela “psicológica” quiere ser también novela “realista” : prefiere que olvidemos su carácter de artificio verbal y hace de toda vana precisión (o de toda lánguida novedad) un nuevo toque verosímil (….)

La novela de aventuras, en cambio, no se propone como una transcripción de la realidad : es un objeto artificial que no sufre ninguna parte injustificada. El temor de incurrir en la mera variedad sucesiva del “Asno de Oro”, de los siete viajes de Simbad o del “Quijote”, le impone un riguroso argumento”.

Inquietante imagen de Borges

Inquietante imagen de Borges

Por tanto, la novela que propone Borges es antipsicológica y antirrealista. Lo que él defiende es una narrativa que acepte deliberadamente su carácter estricto de ficción, de artificio verbal. Es decir, una literatura que sea literatura.

Las “Ficciones”, compendio de relatos breves publicado en 1.944, ilustra perfectamente estas teorías. Con él obtuvo el Premio de la Sociedad Argentina de Escritores, el Formentor y un sin fin de ellos más. Consta de dos partes, compuestas cada una por varios relatos. La primera lleva el título de uno de ellos, “El jardín de senderos que se bifurcan”, y la segunda el de “Artificios”.

“El jardín de senderos que se bifurcan” es un relato de corte policíaco. A esta primera parte pertenecen también “Pierre Menard, autor del “Quijote””, en el que expone la curiosa teoría de que la literatura es creación del lector y no del autor : su imaginario Pierre consigue reescribir completo el “Quijote” adaptándolo al contexto, no del siglo en que fue escrito, sino al del suyo ; las mismas palabras, los mismos conceptos, ahora significan otra cosa.

Con él, Borges demuestra que una obra no tiene sentido original, sino que cada lector, cada época y cada cultura produce otros sentidos. Pero, además, este relato es un cuento y, como tal, una divertidísima parodia de la vida literaria del siglo XX, con alusiones disparatadas contra personajes tan ilustres como Unamuno, Mallarmé y Valéry. Es este relato, en suma un excelente ejercicio intelectual.

Otros relatos de esta primera parte muestran también una genialidad singular : “El acercamiento a Almotásim” es una reseña de una inexistente novela policíaca hindú. “Examen de la obra de Herbert Quain” es un estudio de un inventado escritor inglés, del que se declara discípulo y del que dice haber tomado algunas de sus invenciones.

“La biblioteca de Babel” y “La lotería de Babilonia” juegan con el

Adolfo Bioy Casares

Adolfo Bioy Casares

concepto de la proliferación ilimitada. “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius” narra la búsqueda de unos volúmenes de una enciclopedia apócrifa, que hace concluir al protagonista – el propio Borges – que el mundo es obra de dioses subalternos. “Las ruinas circulares” presentan a un asceta persa que incorpora a un hijo imaginario al mundo real.

En “Artificios” se incluyen otros relatos de variado género. En “La muerte y la brújula” encontramos una novela policíaca al revés, es decir, donde el asesino es más listo que el policia. En “Tema del traidor y del héroe” se desmitifican los nacionalismos a través de la política y el terrorismo. Más extraño es “Funes el memorioso”, donde un muchacho de pueblo aprende latín en una sola noche con la única ayuda de un diccionario y un volumen de Plinio. En fin, otros relatos son “La forma de la espada”, “El milagro secreto”, “Tres versiones de Judas”, “El fin”, “La secta del Fénix” y “El sur”.

En suma, concluiremos diciendo que se trata de un libro excepcional, sin desperdicio. Y es que a Borges se le puede comprender o no, pero lo que resulta indiscutible es su ingenio y su elegante cosmopolitismo, su amplia cultura que se trasluce en sus obras. Los narradores hispanoamericanos lo descubrieron en los años cincuenta y, a partir de los sesenta, alcanzaría fama internacional. El Nóbel tiene una deuda difícil de explicar con él. Claro que viendo a quién se lo dan últimamente……

Imagen Borges: Mutter Erde en Wikipedia
Imagen Poe: RedCoat en Wikipedia
Imagen Borges: Sking en Wikipedia
Imagen Casares: Abuelodelanada en Wikipedia

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