‘La conjetura de Fermat’, de Jean d’Aillon

‘La conjetura de Fermat’ es la nueva novela de Jean d’Aillon, un auténtico experto en combinar novela policiaca con relato histórico. En ella, reaparece de nuevo su personaje Louis Fronsac para investigar un caso de espionaje en la Corte de Luis XIII.

La narrativa ha sido siempre, con toda probabilidad, el género literario más popular a la hora de la lectura. A diferencia de la poesía, más intimista, y del teatro, hecho para ser visto, pero menos para ser leído, la novela y el cuento permiten sumergirse en otros mundos y en otras épocas.

Jean d'Aillon

Jean d'Aillon

Seguramente por ello, el subgénero histórico tiene tanto éxito. A través de una narración de este tipo, por ende, no sólo nos divertimos, sino que, cuando está bien documentada, aprendemos Historia.

Además, en los últimos años venimos asistiendo a una curiosa combinación: la del relato histórico con el policiaco, es decir, argumentos de novela negra ambientados en otros tiempos. Desde la antigua Roma, pasando por el Medievo –recuérdese ‘El nombre de la rosa’– hasta épocas más recientes, todas ellas sirven de marco para las andanzas de singulares detectives.

Uno de los especialistas en este género híbrido es el francés Jean d’Aillon (1948). Cultivador del relato policiaco, sitúa a sus investigadores en las más variadas épocas. Así, por ejemplo, tiene una serie sobre Lucius Gallus, ambientada en Roma. Pero, sobre las demás, destaca la que protagoniza Louis Fronsac, uno de los notarios del París de Luis XIII, del cual Richelieu acababa de desaparecer, pues murió en 1642.


Además D’Aillon tiene la virtud de documentar sus obras de forma adecuada, lo cual es muy de agradecer en estos tiempos en que este elemento fundamental de la narrativa histórica se practica poco.

Portada de la obra

Portada de la obra

Ahora acaba de aparecer su última obra, ‘La conjetura de Fermat’ (Editorial Anaya, 2009). En ella, nos sitúa en octubre de 1643, cuando se negocia el final de la Guerra de los Treinta Años. La corona francesa se encuentra, por tanto, en un momento delicado y su correspondencia en clave a los embajadores ha sido interceptada por España. Entonces, el cardenal Mazarino encarga a Fronsac investigar si hay un traidor. De él dependerá el futuro de Francia y deberá sumergirse en los turbios ambientes del espionaje.

D’Aillon sintetiza de modo correcto este mundo real de intrigas y mosqueteros con personajes ficticios nacidos de su pluma pero muy bien perfilados. Y todo ello con una agilidad narrativa que subyuga al lector. Además, como no podía ser de otra forma, los guiños referentes a Alejandro Dumas son constantes.

El título de la obra, tomado del Teorema de Fermat, hace honor al mismo, pues la intriga y el misterio son de una complejidad muy destacada. En suma, una muy estimable creación.

Fotos: Jean d’Aillon: Ckki en Wikipedia | Portada: tomada de la web de Editorial Anaya

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