El genio y la diosa, la vertiente humorística de Aldous Huxley

Los inicios del siglo XX presenciaron una auténtica revolución en la narrativa. De ella participó el inglés Aldous Huxley, mundialmente famoso por su anti-utopía ‘Un mundo feliz’. Por su parte, en ‘El genio y la diosa’ nos presenta a un joven que se debate entre la admiración y el terror ante un peculiar matrimonio.

La narrativa experimentó, a principios del siglo XX, una importante renovación en sus técnicas. Autores como James Joyce con su ‘Ulises’, Marcel Proust con la monumental ‘En busca del tiempo perdido’ o William Faulkner con ‘El ruido y la furia’ o ‘Santuario’ protagonizan estos cambios que abarcan desde el punto de vista del narrador hasta la propia tipografía del texto, pasando por el tratamiento de la anécdota.

También el inglés Aldous Huxley (Godalming, 1894-1963) contribuyó a la renovación de la novela. No es de extrañar, pues este hombre de extraordinaria cultura vivió en permanente experimentación: se interesó por las creencias místicas orientales, por la filosofía e incluso por los efectos de las drogas. Del estudio de ésta últimas, resultaría un libro peculiar y alucinatorio, ‘Las puertas de la percepción’.

Aldous Huxley en un curioso retrato

Aldous Huxley en un curioso retrato.

Pero Huxley es conocido, sobre todo, por su novela ‘Un mundo feliz’ (1932) que constituye lo que se ha denominado una distopía, es decir, una utopía futurista de carácter negativo: presenta una sociedad futura que, aparentemente, es perfecta pero que, en realidad, resulta aberrante: está regida por oscuros poderes que controlan a los seres humanos a través de una sustancia psicotrópica a la que denomina «soma». Se trata de una parábola cuyo mensaje profundo es una demoledora crítica al mundo moderno y, sobre todo, una visionaria advertencia de lo que esperaba a la sociedad de seguir por ese camino.

Por su parte, ‘El genio y la diosa’, publicada en 1955, resulta mucho más ligera –si es que ello cabe dentro de la obra de Huxley-, pues muestra el lado más irónico de su autor. El protagonista es John Rivers, un joven e inexperto científico que es acogido en casa del físico Henry Maartens y su esposa Katy. Desde el principio, el muchacho muestra una enorme admiración pero también un temor reverencial tanto por su maestro como por su mujer. Así, cuando Maartens enferma, Katy arrastra al joven a su alcoba iniciándolo en los secretos del sexo.

La novela tiene mucho de relato iniciático de Rivers pero el talento de Huxley no puede evitar la introducción de frases sentenciosas y también de otras de carácter irónico. Sin duda, queda muy por debajo de su citada obra maestra pero se lee con gusto y no pueden dejar de mencionarse sus audacias estilísticas que, por cierto, a veces dificultan precisamente su lectura. No obstante, Huxley es un extraordinario novelista y esta obra no nos decepcionará.

Fuente: Quino Arnau.

Foto: Abode of Chaos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...