El doctor Centeno, Benito Pérez Galdós retrata a la sociedad española

Como Balzac en la Literatura francesa o Dickens en la inglesa, Benito Pérez Galdós es el verdadero gigante de las letras españolas, autor de una amplísima obra por la que circulan más de ocho mil personajes que, con frecuencia, se repiten. Así ocurre con ‘El doctor centeno’, una crítica al desmesurado afán por el dinero.

Todas las grandes literaturas cuentan con sus gigantes, figuras –generalmente narradores– cuya obra es tan extensa y variada que constituye todo un mundo novelístico autónomo por el que van y vienen miles de personajes que tan pronto se ocultan como reaparecen. En las letras francesas es indiscutible la titánica personalidad de Honoré de Balzac y en las inglesas la del gran Charles Dickens.

Del mismo modo, en la Literatura española, pocos podrán negar este papel al canario Benito Pérez Galdós (Las Palmas, 1843-1920), gran retratista del Madrid isabelino y creador de un universo narrativo por el que circulan más de ocho mil personajes muchos de los cuales, tras protagonizar una novela, reaparecen en otra ocupando un lugar secundario.

Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas

Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria. En la foto, monumento al escritor en esa ciudad.

Toda esta voluminosa obra, junto a sus ‘Episodios Nacionales’, convierten al autor canario en el mejor historiador del siglo XIX español o, por mejor decir, en el más importante documentalista de la sociedad hispana de la época pues, mientras el teórico se centra en los grandes acontecimientos, Galdós nos muestra, además de éstos, la vida cotidiana de aquella sociedad con certero realismo: por sus páginas circulan, desde los desocupados aristócratas hasta las clases populares, pasando por las depauperadas clases medias que no alcanzan a llegar a fin de mes, sin olvidar la figura del cesante, uno de los tipos característicos de aquélla.

A todo ello responde ‘El doctor Centeno’, publicada en 1883 y que presenta cierta unidad con sus dos novelas posteriores, ‘Tormento’ y ‘La de Bringas’. Narra la peripecia de Felipe Centeno, un joven del norte de España que llega a Madrid para estudiar Medicina. En la capital, es acogido por Alejandro Miquis, estudiante de Derecho, trasunto de Galdós y al que, por su idealismo, se ha relacionado con don Quijote. También conoce a Pedro Polo, un voluptuoso sacerdote extremeño que se dedica a la enseñanza ayudado por José Ido del Sagrario, un personaje recurrente en las novelas del autor canario.

El tema de la obra viene a ser la crítica al desmesurado afán por hacer dinero (“novelas de la locura crematística”, las denomina Montesinos) olvidando los valores del espíritu. Cuando Miquis recibe una herencia, la reparte entre todo el que sale a su paso y acaba arruinado. En este sentido, su actitud es una dura crítica a una época en que el desarrollo industrial permitía realizar pingües negocios y muchos enloquecían por hacerlos. Lo resume Ido del Sagrario cuando dice: “mal temible es ser hombre-poema en esta edad prosaica”.

Fuente: Cervantes Virtual.

Foto: El Coleccionista de Instantes.

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