‘El encubierto de Valencia’, de García Gutiérrez

Un drama histórico ambientado en la revuelta de las germanías y que trata sobre la justicia social y la ambición de poder.

Torres Serrano Valencia

En lo que respecta al Romanticismo español, siempre hay unos nombres que se citan mientras se dejan otros en un segundo plano. Así, siempre se habla del duque de Rivas, José de Espronceda, Larra o, algo más tardíamente, José Zorrilla. Sin embargo, suele dejarse un paso más atrás a Juan Eugenio Hartzenbusch, Mesonero Romanos o Antonio García Gutiérrez. Y el caso de éste último es por demás singular porque sus obras fueron conocidas en todo el mundo, algo que muy pocos podían decir en aquella época.

Bien es cierto que su popularidad se debió, más que a él mismo, al hecho de que sus textos fueron convertidos en ópera por uno de los más grandes compositores de todos los tiempos: Giuseppe Verdi, cuya afición a la Literatura debería ser más estudiada (también utilizó obras, por ejemplo, de Víctor Hugo y de Dumas hijo).

En cualquier caso, el gaditano Antonio García Gutiérrez (Chiclana, 1813-1884) fue una de las más importantes figuras del Romanticismo español. Aunque también escribió comedias y libretos de zarzuela, lo mejor de su producción se encuentra en las tragedias, de un regusto genuinamente romántico. Así ocurre con los dos dramas que Verdi convirtió en ópera: ‘El trovador’, sobre los amores imposibles de Leonor y Manrique, y ‘Simón Bocanegra’, historia de un pirata que ha conseguido elevarse al gobierno de la República de Génova. Pero también con otras piezas como ‘Venganza catalana’, sobre la muerte de Roger de Flor, capitán de los almogávares, a manos del Emperador bizantino Miguel Paleólogo, y ‘Juan Lorenzo’, que nos traslada a la Valencia de las germanías

Éste mismo conflicto de la época de Carlos I entre los gremios de artesanos y la nobleza en el área de Levante sirve de argumento a ‘El encubierto de Valencia’. Los sublevados nombran jefe a don Enrique, a quien suponen hijo de uno de los suyos pero que resulta ser un vástago secreto de los Reyes Católicos. El nuevo cabecilla resulta ser un hombre ambicioso y cobarde capaz de sacrificar todo en aras de sus ambiciones de poder.

Precisamente el análisis del carácter de don Enrique es el eje argumental de la obra. Y junto a ello, la crítica hacia los privilegios de la realeza pero también hacia quienes aprovechan la revolución para sus propios fines. Y es que la justicia social fue uno de los temas más gratos a García Gutiérrez, cuyo bicentenario se celebró por cierto el pasado año.

Vía: Ayuntamiento de Chiclana.

Foto: Los Mininos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...