‘El hombre del brazo de oro’, de Nelson Algren

Una dura novela negra protagonizada por el ex-convicto Frankie Machine, un singular croupier que presume de poseer «el toque».

Mesa poker

Hay una tesis que dice que la novela negra norteamericana se caracteriza por su mayor dureza respecto al género policíaco tradicional. Es decir, desde el punto de vista de la temática, por mostrar la violencia, los bajos fondos y los perdedores de la sociedad y, desde el de la forma, por un estilo más seco, cortante y rudo. Buena muestra de ello sería la obra de Dashiell Hammett, auténtico creador de este tipo de narrativa en Estados Unidos, especialmente las novelas protagonizadas por su mejor personaje, el detective Sam Spade.

Pero, entre quienes han llevado esta tendencia al extremo, se halla sin duda Nelson Algren (Detroit, 1909-1981), un escritor que vivió la miseria de la Gran Depresión y se preocupó por captar aquel ambiente de pobreza y marginalidad que ésta creo, sobre todo en las urbes más pobladas.

No en balde, Algren reconocía como uno de sus maestros a Theodore Dreiser, principal representante norteamericano del Naturalismo. Sin embargo, su estilo se aleja de esta corriente en que no se limita a presentar con técnica fotográfica los hechos sino que interviene mostrando simpatía por sus desdichadas criaturas, muchas de ellas tomadas de la realidad, pues fue periodista del ‘Chicago Free Press’. También haría acopio de experiencias durante la Segunda Guerra Mundial, en la que sirvió desde los batallones sanitarios. Buena muestra de esos personajes con los que simpatiza Algren es Frankie Machine, protagonista de ‘El hombre del brazo de oro’.

Es éste un adicto a la morfina que trabaja como croupier en garitos clandestinos y alardea de poseer «el toque», es decir, dar las mejores cartas a quien le plazca. A su alrededor, los bajos fondos del Chicago de los años cuarenta, llenos de prostitutas, drogadictos, mafiosos y delincuentes de medio pelo. En suma, un retrato del lado más oscuro del «sueño americano».

Y también la vertiente más dura -como decíamos- del género negro. Con esta novela, Algren obtuvo el National Book Award en 1950 y cinco años más tarde sería llevada al cine por Otto Preminger con Frank Sinatra en el papel de Machine y Eleanor Parker como «partenaire». Por su parte, el escritor publicaría en 1956 ‘Un paseo por el lado salvaje’, historia de Dove Linkhorn, un muchacho criado en el profundo sur que terminará en los mismos ambientes que el protagonista de la anterior. Sin duda, con Algren la novela negra llegó a su máximo extremo de realismo social.

Vía: ‘El Mundo’.

Foto: Slgckgc.

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