‘El viaje de Grecia’, de Jean Moréas

Una de las pocas obras en prosa del escritor greco-francés que fue uno de los creadores del Simbolismo poético a fines del siglo XIX.

Busto de Jean Moreas

Aunque hoy se encuentre un tanto depauperada, Grecia es la cuna de la civilización occidental. Su cultura dio frutos como Sócrates, Aristóteles, Platón, Fidias, Sófocles o Píndaro, que a su vez la retroalimentaron. Y ella nos brindó las bases del saber que nos han permitido llegar a los niveles de conocimiento actuales. Sin embargo, en la época moderna, apenas un puñado de escritores han traspasado sus fronteras: Constantino Cavafis o Giorgios Seferis en la poesía, Alexandros Papadiamantis o Nikos Kazantzakis en la prosa y pocos más.

Distinto es el caso de Joannis Papadiamantopoulos, más conocido por su pseudónimo “Jean Moréas” (Atenas, 1856-1910), pues éste se estableció en París en 1877 y puede considerársele con todo rigor como un autor francés.

De hecho, fue uno de los fundadores del Simbolismo junto a Mallarme y Paul Verlaine y a él se debe el manifiesto de esta corriente estética publicado en 1886 en el que define sus rasgos primordiales: la musicalidad del verso y la conexión entre el mundo tangible y el de la subjetividad. Por tanto, Moréas fue principalmente poeta y a esta época pertenecen sus libros ‘Las sirtes’ y ‘Las cantilenas’. Sin embargo, con el tiempo se apartó del Simbolismo para fundar la llamada “Escuela Románica”, caracterizada por el retorno al clasicismo aderezado con un refinado toque decadente. Entonces publicó ‘El peregrino apasionado’, ‘Silvas’ y los seis tomos de ‘Las estancias’, que marcan su periodo de madurez y constituyen una cima de la poesía contemporánea.

Incluso escribió una tragedia, ‘Ifigenia en Áulide’, basada en su compatriota de la Grecia clásica Eurípides. Pero también cultivó Moréas la prosa, en la que destaca ‘Viaje a Grecia’, libro del cual, sin embargo, no debía estar muy orgulloso pues en su primera publicación advertía que nunca volvería a ser editado. En cualquier caso, se trata de una obra magnífica.

Nos traslada a los momentos en que los griegos se preparan para luchar contra los turcos en defensa de su libertad. Esa tesitura le sirve a Moréas para trazar un recorrido por el mundo helénico que abarca desde sus mitos más ancestrales hasta sus costumbres. Todo ello es evocado con nostalgia pero también con cierta ironía. Se trata, por tanto, de una obra miscelánea que refleja la sólida cultura humanística del autor y también su excelente estilo literario.

Vía: ‘Biografías y Vidas’.

Foto: DIMSFIKAS – Wikimedia

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...