En el aniversario de Emily Brönte

Perteneciente a una saga de escritoras, su única novela, ‘Cumbres borrascosas’ (también cultivó la poesía), es hoy un clásico de las letras inglesas.

Casa Emily Bronte

A lo largo de la Historia de la Literatura, ha habido escritores que han alcanzado la fama con una sola novela. Buenos ejemplos de ello son los de los norteamericanos Harper Lee con ‘Matar un ruiseñor’ o J. D. Salinger con ‘El guardián entre el centeno’, hoy convertidos en dos clásicos contemporáneos. Pero, probablemente, el caso más conocido de todos sea el de la británica Emily Brönte con ‘Cumbres borrascosas’, obra que puede considerarse con toda justicia una de las más populares de la Literatura Universal.

Precisamente ayer, treinta de julio, se cumplieron ciento noventa y cinco años del nacimiento de la escritora. Emily Brönte (Thornton, Yorkshire, 1818-1848) vino al mundo en una época en que la mujer tenía prácticamente vedado estudiar y mucho menos dedicarse al ejercicio de las letras.

Sin embargo, el caso de su familia resulta curioso, pues tanto ella como dos de sus hermanas fueron escritoras famosas: Charlotte por la novela ‘Jane Eyre’ y Anne por ‘Agnes Grey’ y ‘La inquilina de Wildfell Hall’, todas ellas firmadas -no obstante- con pseudónimo masculino (la primera como Currer Bell y la segunda como Acton Bell). También Emily firmó su historia como Ellis Bell. Eran los nombres que habían utilizado para publicar un libro de poemas conjunto que pasó más bien desapercibido a pesar de que tanto Anne como la autora de ‘Cumbres borrascosas’ presentaban notables cualidades líricas (menos valor tienen las composiciones de Charlotte). Por otra parte, poco hay que decir de la vida de Emily. Salvo un breve periodo en que trabajó como institutriz en una escuela de Law Hill, vivió en la casa familiar consagrada a cuidar de su problemático hermano Branwell. Éste, pintor frustrado, tenía adicción a la bebida y al consumo de opio y la escritora fue la encargada de controlar sus excesos.

Solamente lo sobreviviría unos meses: la salud de Emily siempre fue muy delicada y, durante el funeral de aquel, en septiembre, contrajo un resfriado que degeneró en una tuberculosis que la mataría en diciembre. Contaba tan sólo treinta años y siempre quedará la duda de qué otras grandes novelas podría haber escrito de no fallecer tan joven.

Haworth -Emily Bronte

Porque ‘Cumbres borrascosas’ es una obra excepcional, aunque en un principio no tuviera buena acogida, algo a lo que colaboró su innovadora estructura que recuerda a las famosas muñecas rusas denominadas “Matryoshkas”. Ambientada en los fríos páramos de Yorkshire, narra una historia de pasiones desatadas cuyo eje central es el tortuoso amor entre Catherine y su hermano adoptivo Heathcliff, un hombre marcado por el desprecio que su familia de adopción ha tenido respecto a él y que ejerce una cruel venganza. La obra, escrita en pleno Romanticismo, tenía por fuerza que alcanzar éxito tanto por su ambientación como, sobre todo, por el vigor de las pasiones que presenta. Y, por si ello fuera poco, el destino funesto tan grato a los románticos ejerce en la novela un papel fundamental.

Publicada en 1847, hoy se ha convertido en un clásico de las letras inglesas y aun de la Literatura Universal. Ha sido llevada varias veces al cine. La primera de ellas a cargo nada menos que de William Wyler, con Laurence Olivier, Merle Oberon y David Niven en los papeles estelares y la última en fecha tan reciente como 2011 por la directora británica Andrea Arnold. También se han realizado series para televisión e incluso versiones para la radio. En suma, la trágica historia de la incestuosa pasión destructiva de Catherine y Heathcliff figura entre las grandes creaciones que nos ha brindado la Literatura.

Fuente: The Literature Network.

Fotos: Tim Green y Alison Christine.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...