Silas Marner, de George Eliot, una historia de autenticidad

Aunque la época era muy diferente a la actual, en el siglo XIX hubo mujeres que consiguieron destacar en un mundo masculino como era por entonces el literario. Una de ellas fue Mary Anne Evans, conocida por su pseudónimo, “George Eliot”, que, en ‘Silas Marner’, nos ofece una bella historia de sentimientos.

Aunque los tiempos eran muy distintos a los actuales, en pleno siglo XIX hubo mujeres que lograron convivir y destacar en un mundo tradicionalmente ocupado por los hombres, como era el literario. En las letras de todos los países encontramos algún ejemplo pero quizá, más que en ninguno, en Inglaterra, donde, junto a los Dickens, Thackeray o “Wilkie” Collins, encontramos figuras como Charlotte, Anne y Emily Brontë o Elizabeth Gaskell.

No obstante, quizá sea otra personalidad femenina la más original de todas ellas. Se trata de Mary Anne Evans (Arbury Farm, Warwickshire, 1819-1880), conocida literariamente por su pseudónimo “George Eliot”, excelente novelista consagrada a cantar las peculiaridades de la vida rural inglesa y mujer de amplio bagaje intelectual que le permitía codearse con pensadores de la talla de John Stuart Mill y Herbert Spencer.

George Eliot pertenece al Realismo literario

George Eliot pertenece al Realismo literario. En la foto, dos mujeres ataviadas como vestía la escritora.

Eliot vivió toda su vida en la campiña inglesa y, por ello, cuando se decidió a escribir, optó por hacerlo sobre aquello que mejor conocía: la vida de la Inglaterra provinciana y de las clases medias, a las que pertenecía. Sobre aquéllas trata su novela más popular, ‘Middlemarch’, un amplio mosaico de la sociedad de una urbe de provincias en un momento crucial de la historia inglesa: el de la aprobación de la Gran Ley de Reforma de 1832, que modernizó el país al eliminar los “burgos podridos” y otorgar mayor representatividad política a los condados que, al calor de la Revolución Industrial, habían alcanzado gran desarrollo.

También ‘Silas Marner’, publicada en 1 861, se desarrolla en la Inglaterra rural, concretamente en Raveloe. El protagonista, que da título a la novela, es un hombre desdichado que decide abandonar la ciudad para instalarse como tejedor en ese pueblo. Como lleva una vida solitaria, consigue ahorrar una cierta cantidad de dinero. Pero un buen día su pequeño capital desaparece, se lo ha robado el hijo de uno de los caciques del lugar. Sin embargo, el destino le deparará un giro inesperado: ante su puerta aparece una mujer moribunda con una niña pequeña.

Al morir la madre, Silas adopta a la criatura y ella cambia su vida. Pero, cuando crece, una nueva sorpresa le espera. La novela constituye una bella historia que rebosa autenticidad y sentimientos y además está muy bien escrita. No debemos olvidar que Eliot fue reconocida como maestra por autoras posteriores de la talla de Virginia Woolf y hoy es considerada una de las grandes figuras de la Literatura victoriana.

Fuente: Victorian Web.

Foto: Herry Lawford.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...