Orlando, de Virginia Woolf

Orlando constituye la sexta novela de Virginia Woolf, publicada el 11 de octubre de 1928. Por ser una de las obras más accesibles de la autora británica, pronto se convirtió en un gran éxito de público y crítica… hasta hoy. Podemos decir que la novela que tratamos aquí se ha convertido con el paso del tiempo en uno de los referentes indiscutibles de los estudios de género, poniendo sobre la mesa el tema del transgénero, además de tratar sin tapujos la homosexualidad, la sexualidad femenina y el rol de la mujer en la sociedad. Ello sin un ápice de militancia en sus líneas, al contrario: entretejiendo una novela delicada y onírica donde priman los sentimientos de su protagonista, Orlando.

¿Hombre o mujer? Dos imágenes de la adaptación para el cine de la novela por parte de Sally Potter.

La novela puede leerse en clave de biografía, aunque la ensoñación que le imprime la autora la aleja de la concepción clásica del género. De hecho, la vida de Orlando abarca 350 años de historia, desde el periodo isabelino hasta el primer cuarto del siglo XX. Así, el protagonista es un joven soñador de 16 años, aficionado a la escritura y protegido por la reina Isabel II. Al ser desterrado de la corte por su aventura con una princesa rusa, Orlando cae en un profundo sueño del que no despertará sino pasados siete días. Cuando despierta, lo hace siendo una mujer. Este giro en la vida del joven le hará descubrir lo que significa ser una fémina en una sociedad patriarcal, enfrentándose a nuevos problemas que antes no conocía. Sin embargo, y pese a esta metamorfosis, la esencia del personaje continúa siendo la misma.

Es este punto el más interesante desde la óptica de los estudios de género, pues Virginia Woolf juega con la idea de que los roles sexuales y la identidad de género son materias inasibles, construcciones artificiales creadas por el ser humano. Su personaje, de este modo, rompe todas las reglas y se dedica a ser él mismo, al margen de ser hombre o mujer. De este modo, la vida de Orlando-mujer seguirá su curso cruzando los siglos hasta concebir a su primer hijo y triunfar como escritor.

En definitiva, Orlando supone inmiscuirse en el particular e íntimo universo de Virginia Woolf, plasmado en este relato ambiguo cuyo lenguaje hace las veces de proceso sensorial, donde la atmósfera es altamente evocadora y muy fuerte. Los sonidos, los olores, las emociones… todo es un compendio que nos lleva hacia una verdad más profunda que la del simple devenir histórico de los personajes. Como curiosidad diremos que el libro supone un homenaje a Vita Sackeville-West, amante y amiga de la propia Virginia, y a quien ésta dedica el manuscrito.

Para más información, consultar Virginia Woolf, el fluir de la conciencia.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...