Soldados de Salamina de Javier Cercas

Soldados de Salamina es una novela de Javier Cercas escrita en 2001. Cuenta la huida del ideólogo falangista Rafael Sánchez Mazas, que estaba cautivo de los republicanos a unos meses del final de la guerra civil española. Tras escapar de un pelotón de fusilamiento y de un soldado republicano que le salva la vida, Sánchez Mazas se refugia en las tierras de unos campesinos catalanes. Soldados de Salamina es una novela testimonio que se basa en las investigaciones periodísticas que su escritor, convertido en el narrador de la historia, realiza sobre el soldado republicano que perdonó la vida a Sánchez Mazas.

Foto de Robert Capa que ilustra la portada de Soldados de Salamina

¿Te imaginas a un soldado republicano perdonando la vida a uno de los fundadores e ideólogos de Falange? Pues bien, este hecho es el que rescata Javier Cercas (Cáceres, 1962) en su obra Soldados de Salamina. Publicada en 2001, esta novela tuvo en su momento una excelente respuesta por parte del público y de la crítica española. Está escrita en primera persona y es un claro paradigma de la novela testimonio que en Estados Unidos han bautizado como “faction”. Este término ha sido creado a partir de los sustantivos fact y fiction, es decir, “hecho” y “ficción”, aunando a un tiempo el carácter histórico y novelesco de un acontecimiento.

El relato cuenta cómo, durante los meses finales de la guerra civil española, el escritor falangista e ideólogo, Rafael Sánchez Mazas, logró escapar de un pelotón de fusilamiento y de un soldado anónimo republicano, que lo encontró más tarde y le perdonó la vida. Javier Cercas narra como periodista la búsqueda de este soldado, que pudiendo haber acabado con la vida de uno de los mayores enemigos de la República, prefirió no mancharse más las manos de sangre. Aconsejado por el escritor chileno Roberto Bolaño, Cercas realiza una profunda investigación sobre la figura de tan insólito personaje. La búsqueda le llevará hasta un republicano, de nombre Miralles, que tras estar presente en aquellos acontecimientos, se exilió a Francia. Con un final abierto, Javier Cercas deja en manos del lector imaginar a este anciano, defensor de la República, como el hombre que salvó la vida a Sánchez Mazas.


Al igual que hiciera posteriormente en su aclamada Anatomía de un instante, el escritor extremeño parte de sus dotes de periodistas para contarnos una historia, si no verídica, al menos sí veraz. En ella entremezcla personajes reales con otros que, no sin ser menos reales, poseen ciertos matices ficticios. Y es que ante la ausencia de datos que permiten recomponer una historia, Javier Cercas echa mano de su imaginación para intentar rellenar estos huecos vacíos dejados por la memoria humana. Su acto es noble, pues como periodista avisa siempre de antemano cuáles son sus pensamientos y cuáles son acontecimientos ocurridos, muy a pesar de sus opiniones. Como hará posteriormente con la figura de Adolfo Suárez, Javier Cercas se adentra en la vida de un personaje controvertido, como Sánchez Mazas, despojándole de toda condición de ser histórico, para otorgarle un carácter más humano, algo que muchas veces es impensable en personas de este tipo.

Foto: Gonzalo Barroso

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...