Ciencias morales, de Martín Kohan, Premio Herralde de Novela

Martín Kohan y Antonio OrtuñoLa XXV edición del Premio Herralde de Novela , convocado por la Editorial Anagrama y a la que, en esta ocasión, se habían presentado más de 200 manuscritos, ha sido concedido a Martín Kohan, un joven argentino cuya prosa sorprende por su madurez literaria, por su obra Ciencias morales, que había presentado con el seudónimo de Miguel Cané y cuya trama transcurre en un colegio de Buenos Aires en 1982. Además, fue elegida como finalista la novela Recursos humanos, de Antonio Ortuño, que se presentó con el título Volveré y conmigo el fuego, bajo el pseudónimo de Francisco Calderón.

Entre las seis novelas finalistas estaban, además: En qué piensas cuando no piensas en nada, de Rictus Ceballos; La profecía, de Roberto Echavarren; Novela total, de Pablo Tenembaum y La velocidad, de Alfonso Yáñez.
El ganador fue elegido por un jurado que estaba compuesto por grandes personalidades del mundo editorial, como Salvador Clotas, Juan Cueto, Esther Tusquets, Enrique Vila-Matas y Jorge Herralde.

Martín Kohan

Con apenas treinta años, este escritor argentino es profesor de Teoría Literaria en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de la Patagonia ya ha publicado un buen número de obras de distintos géneros –ensayo, cuento y novela— entre las que se pueden encontrar en España, Zona urbana. Ensayo de lectura sobre Walter Benjamín (2004) y las novelas Segundos afuera (2005) y Museo de la Revolución (2006), estas últimas editadas por Mondadori. Además, sus obras se han traducido ya al inglés, alemán, francés e italiano.

Ciencias morales retrata la vida cotidiana en el Colegio Nacional de Buenos Aires, donde estudió Kohan durante los años 80, época reflejada en el contexto de la novela y que coincide con los últimos años de la dictadura militar argentina. En palabras de Kohan, «esta novela tiene todos los componentes de la autobiografía menos yo mismo, porque en cuanto vivo ciertas experiencias me parecen poco literarias».

Antonio Ortuño

Por otro lado, la novela finalista, Recursos humanos, fue a parar a manos de Antonio Ortuño, un escritor hijo de inmigrantes españoles en México que, pese a su juventud, ya había publicado con éxito la novela El buscador de cabezas (2006), que fue seleccionada por el diario Reforma como mejor primer libro del año, y en el mismo año se publicó en España su libro de relatos El jardín japonés. Este mexicano ha sido comparado con el francés Michel Houellebecq –uno de los autores más representativos del nouvel roman– por su ferocidad, aunque él ha declarado que prefiere aproximarse a la ironía de Evelyn Waugh «porque mi novela es una burla íntima pero no una denuncia social».

El Premio Herralde de Novela, dotado con un premio de 18.000 euros, se convocó desde la primera edición con la intención de fomentar la lectura de la nueva narrativa española y también de la latinoamericana –de hecho, los premios otorgados en las últimas cinco convocatorias han ido a parar a manos de escritores del otro lado del Atlántico.

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