‘El extraño verano de Tom Harvey’, una intriga al estilo clásico

Mikel Santiago sigue el patrón de los relatos canónicos del género y, tras mostrarnos un crimen, va desgranando pistas para que seamos los lectores quienes hallemos al asesino.

tom-harvey

Con esa manía que tenemos de nombrarlo casi todo con palabras de la lengua inglesa, en lo que respecta a la literatura policíaca se denomina “whodunit” a aquella técnica narrativa consistente en plantear al lector una historia criminal y a continuación ir brindándole las pistas necesarias para que él mismo pueda esclarecer la intriga. De esta suerte, quien lee la novela sigue el mismo proceso deductivo que el personaje que investiga el caso.

Realmente, se trata de una forma clásica de crear el argumento de una novela detectivesca que ya cultivaron figuras como Wilkie Collins en ‘La piedra lunar’, Gastón Leroux en ‘El misterio de la habitación amarilla’, Anthony Berkeley en ‘El caso de los chocolates envenenados’, o Ágatha Christie en ‘Asesinato en el Orient Express’.

Y ahora lo ha utilizado también el vasco Mikel Santiago (Portugalete, 1975) para su tercera novela. Se titula ‘El extraño verano de Tom Harvey’, ha sido publicada por Ediciones B y supone un giro en su trayectoria narrativa. Porque, a diferencia de ésta, sus dos anteriores novelas, igualmente de género detectivesco, presentaban intrigas de corte psicológico. En ‘La última noche en Tremore Beach’, nos llevaba hasta una pequeña localidad costera de Irlanda para narrar la historia de Peter Harper, un compositor de éxito que se refugia allí huyendo de un traumático pasado sin saber lo que le espera. Y en ‘El mal camino’ eran un rockero en horas bajas y un escritor quienes vivían su peor pesadilla en una carretera secundaria de la Francia meridional.

Diferente es, por tanto, ‘El extraño verano de Tom Harvey’, pues en ésta conjuga -como decíamos- el misterio al estilo clásico con dosis de humor. Todo comienza cuando Tom recibe una llamada de Bob Ardlan, su ex-suegro. No la contesta y, al día siguiente, se entera de que ha muerto al caer (o ser arrojado) desde el balcón de su vivienda. Para complicar aún más las cosas, una joven aparece muerta en la playa.

A partir de aquí, empieza una historia de crímenes y doce sospechosos en torno a ellos que Santiago desarrolla con maestría. Algunos de los posibles culpables son realmente peculiares y en esto reside el humor de la obra: desde un millonario suizo hasta un representante de artistas pasando por un play boy de medio pelo o una muchacha bastante rara. Todos ellos pueden haber cometido el crimen y será el lector quien tenga que descubrir al culpable al paso que lo hace el agente Masi. En definitiva, una novela policíaca de sabor clásico y muy bien desarrollada.

Vía: Web oficial del escritor.

Foto: Ediciones B.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...