El pájaro azul de Bukowski

Bukowski en la madurez de su vida y de su carrera como escritor se aferra a su estilo desencantado, contestatario y procaz que tiene para escribir. En su poema el pájaro azul, reconoce que se sintío tentado de caer en la ternura y en lo sublime, pero supo reprimir ese impulso para mantener su ethos de poeta duro que celebra el trago, la lisura, la violencia y las putas.

Charles Bukowski (1920-1994) gusta a muchos, principalmente a los principiantes en poesía que lo mencionan en sus textos como cita de autoridad. Su estilo es pegajoso, rudo, es soez, muy evidente. Se marca a sí mismo por el escándalo y lo reconoce como un ethos que debe mantener aún a costo de hacer de la patanería una máscara que tenga que llevar de por vida. En su poema El pájaro azul, constantemente hace que su yo impida que aflore su lado tierno, sensible y delicado.

Bukowski está más presente en su vida con el trago, las putas, las peleas y las palabras fuertes que con la sensibilidad. El pájaro azul, como lo mejor en él, no puede salir a la luz porque tergiversaría su fama y reputación establecida de poeta sucio, loco y duro. El ave que representa lo ideal y mejor que puede tener el hombre, está en su corazón queriendo alzar vuelo, el que sólo le permite de noche para que en su etapa creativa durante el día no le sirva de influencia que cambie su estilo ya asumido.

    

Brutalmente discursivo: En las selecciones de poemas de Bukowski se realza la marca del yo por su presencia vital más oscura. La borrachera, la desilusión del amor, el tedio, la esposa como competencia a su poesía y fama, las prostitutas bestializadas como máquinas de copular; todo esto junto con la lisura o mala palabra es el universo de Bukowski. A pesar de su grosería, este poeta tiene momentos acertados, está dentro de la poesía confesional, del protagonismo del yo que huye a la ternura.


Sobre la influencia de Bukowski en los noveles voy a mencionar el caso de una presentación de poemas en Lima. De cuatro escritores desconocidos, dos mencionaron a Bukowski recurrentemente en sus textos, uno de ellos explotaba en lisuras para al poco tiempo mencionar a Bukowski como su lectura de cabecera. La lisura tiene su momento si se le repite indiscriminadamente en un texto se banaliza y pierde poder. Esto pasa aún en poemas de Bukowski, la mucha violencia léxica satura rápido.

El pájaro azul es un poema autobiográfico de Bukowski, al par que confesional. En este texto, el escritor se adhiere con uñas y dientes a su ethos ya establecido, negando su lado dócil, vulnerable o afectivo. El pájaro azul será amonestado por la conciencia de este autor para que no salga “¿es que quieres joder mis obras?”, el cambio hacia lo noble es algo que evitará a toda costa, el estilo sublime sería la negación de su yo, pues el se ha hecho conocido por celebrar la patanería, el licor y las putas.

 

Ahogando la ternura: No solo la ternura sino el estilo refinado deben ser reprimidos para Bukowski, quien renuncia a buscar un tono elevado en su poesía. Durante su breve matrimonio con Barbara Frye, su mujer le hizo saber que dudaba sobre su calidad de poeta. La ternura no debe alzar vuelo, el whisky es un medio efectivo para evitarlo junto al humo de los cigarrillos. La densidad del alcohol y el tabaco se recrean en la forma dura de sus poemas, impregnándolos de su existencia.

Ser tierno es el final del escritor, es algo que lo llevaría aún hasta el fracaso económico; así increpa al pájaro azul para que no salga de su corazón “¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros en Europa?”. Su biografía como historia de vida es más importante que el contenido de sus poemas. Su presencia e instalación de su yo en el poema es muy recurrente, este autor en casi todos sus textos tiene necesidad de hablar de sí mismo, de hacerse presente mencionándose.

Ser listo para Bukowski es evitar ser tierno, evitar ser noble, dice que el pájaro azul es tierno para hacer llorar a un hombre pero que él no llora. El ethos del poeta no se deja conmover, pues ha hecho de la dureza una razón de ser y de escribir. Bukowski se aferra a su ethos contestario, celebrando el aspecto escatológico de la literatura. Este tópico consiste en la posibilidad de trabajar cualquier palabra y contenido en el lenguaje artístico, pero por lógica se debe estar al tanto de no saturar al lector.

Orgullo desde la diferencia: Con tanta discursividad en sus poemas, es casi imposible no que el autor no postule una tesis en sus poemas; así busca actualizar la diferencia del duro con el sentimental, con el tierno. Desde la coraza de la patanería, puede darse el lujo de ser pedante, de ahogar lo bueno de sí para bucear en la descomposición de los deseos del hombre. Este poeta ya ha vivido, escribe maduro y proclama querer seguir viviendo igual, entre putas, obscenidad, violencia y tragos.

Bukowski preferirá las ventas a la pureza de su estilo, con los años ha ganado un público que busca al escritor capaz de revolver todo lo más ruin de su espectro de acción cotidiano en poemas discursivos, muchos de larga extensión. Leer a Bukowski era enterarse de su biografía o de sus ganas de responder a la sociedad, a sus colegas, también reconocer a un autor que no se evade del mundo, sino que lo enuncia desde su brutalidad y la postura de choque contra lo elevado o refinado.

El no llora ni quiere hacer llorar a su lector, a lo más enervarlo o excitarlo con la bajeza, con la suciedad tan revuelta en sus letras, de la que ha hecho una reconocida poética. Será diferente al lector y escritor que busca la pureza del arte, lo que queda es rescatar sus momentos oportunos y ver que esa tendencia sigue influyendo aún la poesía confesional. Bukowski tiene versos pegajosos, fluye entre la rabia, la caricatura de sí mismo y la comparación con otros, su diferencia es su marca de fábrica.

Conclusión: En su poema, el pájaro azul, Bukowski prefiere seguir la línea de estilo que lo identifica, evitando ablandarse con un tono elevado. Reconoce que su estilo es duro, soez, cotidiano pero lo revaloriza como rasgo principal de su identidad. El impulso a la ternura existió en su interior pero supo reprimirlo con la forma en que llevó su vida, a la que se acostumbró por siempre; haciéndola motivo de celebración en sus poemas.

Fotos:

«charles-bukows» de poemas-del-alma.com

«Bukowski» de gregorius.blogia.com

«Bukowski%20Ink-medium» de relictees.com

«pajaro-azul» de lacoctelera.com

«bukowski» de secretgarden-5piaget5.blogspot.com

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