Elegía a un poeta que no tuvo su muerte de Alberti

La elegía de Alberti para Lorca, busca reivindicar la memoria del poeta andaluz, recuperar sus virtudes para la conciencia colectiva y la posteridad. Por otro lado, Alberti se identifica con el bando de Lorca, del que formó parte, contra la dictadura de Franco, resaltando la nobleza del arte que no se deja sojuzgar por el terror, la muerte del amigo poeta es muy cercana. porque Alberti pudo haber muerto también por ser opositor.

Rafael Alberti fue verdadero amigo de Federico García Lorca, a la muerte del poeta gitano, Alberti muy sentido le dedica Elegía a un poeta que no tuvo su muerte, de su poemario Capital de la Gloria (1936). Este poema mantiene una lúcida tristeza, no es un llanto incontrolado, reivindica a Lorca de la brutalidad de su fusilamiento. Su muerte fue prematura, lo marcó con horror al morir, fue la suerte que le pudo tocar a Alberti o a tantos otros poetas e intelectuales que se oponían a Franco.

La muerte de Lorca es sentida muy cercana por Alberti, por ello este promete reivindicar a su amigo y su obra en lo que le queda de vida, hermanando su obra en el anhelo de libertad que persiguieron juntos, en un mismo bando. La muerte roba la vida a Lorca, la sociedad se estremece y Alberti se siente responsable por la vida que le toca vivir, la que debe dedicar a homenajear a su amigo. Esta elegía resalta el pathos de la pérdida al destacar la figura del joven poeta abatido.

La muerte: La muerte no es un fin para Alberti ni Lorca, Federico ha llevado a su gloria el horror de su arbitrario fusilamiento, ha llevado su juventud, vigor y creatividad. Es un punto de distanciamiento físico, ya que ambos amigos se frecuentaban y compartían opiniones sobre sus poéticas. Alberti poco antes que Lorca muriera, había quedado pintar acuarelas para el Romancero Gitano, esto se concretó luego del exilio de Alberti, cuando terminó las pinturas para una edición conmemorativa de ese poemario.

La muerte de Lorca no pasa desapercibida en el ambiente, se siente a lo largo y alto del territorio “por las calles, los terrados y torres”, aún como presentimiento extiende un sentir ominoso que el poeta hermano comunica desgarrado. La muerte del amigo querido sorprende a Alberti en la distancia, que fue necesaria para salvar su vida, siente que con el crimen del poeta le han quitado hasta su propia muerte, lo han hecho morir con Lorca, pero queda el fuego del brillo de su obra para recordarla.



Los dictadores creen que con las balas pueden silenciar a los poetas, sin embargo la poesía no se deja sojuzgar por el terror. Tampoco se pierde la obra del poeta asesinado, sino que queda como un legado inspirador, ya que Lorca cumplió su parte. Queda a Alberti velar por el reconocimiento y el desagravio del amigo. El fusilamiento se aplicaba por traición al patria, algo infundando en el caso de Lorca, poeta que celebraba la vida y perpetuaba la tradición cultural de España.

El compromiso: Lorca murió con la dignidad de no haber traicionado su arte ni su conciencia, en su breve vida se comprometió con su patria como muchos intelectuales y artistas lo hicieron para despertar la conciencia ante la desinformación y abusos del gobierno de Franco. Alberti estaba en este grupo de artistas que defendían el deber ser de la patria, librándolo de manipulaciones y vejaciones a inocentes. Surge el compromiso en Alberti de hacer justicia a Lorca y reivindicarle.

Alberti se siente culpable de haber sobrevivido a Lorca, porque pudo estar en su lugar. Sabe que le correspondía morir si se quedaba, porque era incómodo a la dictadura, y es que el gobierno de facto de Franco trascendió en la literatura, llegando a ser referente para obras recientes como La sombra del viento de Ruiz Zafón. Así como Alberti sintió su compromiso de denunciar la opresión, también lo siente de reivindicar la memoria de Lorca. Este es compromiso que se asume y se proclama al final de la elegía.

Si se puede librar a la patria de la mala intención de sus gobernantes, también se puede librar a un amigo del dolor de ser afrentado y muerto prematuramente. Alberti tiene que exponer las virtudes de su amigo para reivindicarlo, lo evoca en la flor de la edad y con un clarísimo corazón. También es víctima, que se inmola por artistas como Alberti, por el destino de la poesía, para que el mundo tome conciencia de cuando tiene ante sus ojos y cuando pierde a un verdadero poeta.

La reivindicación: Ante todo la reivindicación del amigo caído es un acto solidario, como hay compromiso, Alberti se reivindica también. Todos los artistas desde la civilidad sólo podían oponer su voz e inteligencia a los que disponían de las armas. La reivindicación nace del dolor de la pérdida, es una tarea artística y poética no supone venganza sino restituir a Lorca su muerte sin afrenta. “No tuviste tu muerte”, el poeta abatido es despojado de su muerte natural y de la vida para escribir.

La reivindicación se hace por medio de palabras, se enmienda la conciencia colectiva si es que ha sido malamente convencida. Lorca no tuvo falta por expresar su oposición, son  los gobiernos de facto quienes calumnian al artista cuando habla en una época sin libertad de expresión. La respuesta a la ejecución del poeta es motivada por la cohesión que existía entre los miembros de la generación del 27. Alberti ofrece reivindicar a Lorca con su propia vida y la manera de vivirla.

Quienes mataron a Lorca estaban convencidos de su posición represora, el poeta muerto fue arrojado a una fosa común, para buscar afrentarlo con el olvido. Felizmente la cultura se impuso y la historia develó los roles de los verdaderos culpables. En su trayectoria vital Alberti siguió componiendo poesía, recordando a Lorca, siguió en el camino del arte que es esa fuerza que aferra a la vida a los poetas o les permite sobrellevarla. Lorca como poeta fue reivindicado por más personalidades.

Conclusión: La elegía de Alberti a Lorca busca rendir homenaje al poeta caído con un compromiso por reivindicarlo, asumido de por vida. El poema resalta el legado y las virtudes de Lorca, al par que expresa su muerte como una verdadera tragedia. La voz del yo poético esta identificada con el autor, quien a su vez se identifica con el bando de Lorca que luchó contra la dictadura, como una reacción legítima de su generación y como deber ser intelectual y artístico a favor de su nación.

Fotos:

“alberti7″ de epdlp.com

“20071022191804-foto-firma-federico-garcia-lorca-expediente-universitario” de santino.blogia.com

“lorca1″ de literaberinto.com

“135-alberti_lorca” de transdisciplina3.tripod.com

“ABGLMTL” de mundolatino.org

“162981514_904dba7e7c” de farm1.static.flickr.com

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