Marinero en Tierra de Alberti

Marinero en Tierra es un poema y un poemario de juventud de Rafael Alberti, donde el recuerdo de su contacto con el mar está aún reciente. El poeta quiere dejar la ciudad para integrarse al mar, espacio que ama y donde tiene una novia que construye una arcadia submarina para él. El poeta reconoce la relación de amor y armonía entre el mar y la tierra, pues ambos son necesarios para navegar y viajar, su poema reconstruye estos dos escenarios, privilegiando al mar para el amor del poeta marinero.

Rafael Alberti (1902-1999) sintió mucho apego por la vida de marinero. Nació en el puerto de Santa María de Cádiz, pero su familia se traslado a la ciudad. De la nostalgia de su infancia, el poeta y pintor compone Marinero en Tierra (1924), poema liminar del poemario del mismo nombre, de la etapa popularista de Alberti, es decir de poemas al estilo del cancionero popular. El poema presenta una división tierra y mar, que sufre un marinero apartado de la navegación, del mar y su encanto.

El poema habla de un marinerito joven que pide a su padre lo regrese al mar, del que está desconectado. Recuerda el efecto del viento en su blusa de marinero, llegar a tierra después del viaje y tener un romance con una novia submarina. Como no puede emprender viaje, el marinero varado en tierra se comunica en sueños con la marejada que jala su corazón hacia ella. Este poema se gesta en la vanguardia literaria, con tintes surrealistas que desarrollará en posteriores libros.

El espacio marino: El mar está presentado de forma total, con los dos géneros el mar, la mar en el primer verso. Es un espacio vital, el mar masculino es el escenario del viaje, la aventura y la belleza. El medio que recrea la vocación del poeta. La mar femenina es la representación del amor por las aguas, se vincula al personaje de la novia submarina del poeta, a la que no puede ver por encontrarse en las salinas de tierra firme. El mar refleja el azul, desde el que quiere ver la tierra y no a la inversa.


El mar es el espacio privilegiado en el afecto del poeta, ya que en tierra se siente desocupado y triste. El poeta desearía vivir en el mar, sumergirse teniendo branquias para encontrar a su novia labradora y jardinera. Aun la condición de vida está modelada por el mar, la fantasía es un anhelo del poeta de cambiar de medio, de dejar la aridez de la tierra para sentirse rodeado de la frescura del mar. La tierra le muestra sal, sequedad, falta de movimiento y de aventura.

La tierra es el espacio del lamento, el marinero gime por volver al mar, por sentir la brisa al divisar la escollera. El poeta quiere volver a su infancia, llamando a su padre, quien lo separó del mar muy temprano. El mar es lugar de los sueños y del pasado que se actualiza en la evocación. El poeta se siente desenterrado del mar, un oxymoron, pues el mar no se fija en un solo punto, pero sí está en contacto con la tierra.

La tierra: La tierra es el espacio de evocación del mar, está subordinada a él en el poema porque es referencia para fijar los rumbos de los viajes por mar. En tierra, el marinerito se dedica a ser salinero, ve la sal como nieve salada, pues el elemento agua está presente en su evocación. La sal se vincula al agua del mar, el poeta rescata el espacio marino desde tierra por la sinestesia de la visión  y el sabor de la sal. El poeta quiere reconstruir la sensación del mar, la infancia es nítida aún en la juventud de Alberti.

La tierra no es disfórica o negativa para el poeta, ya que en el poema reconoce la unión de las aguas con las masas terrestres. La novia labradora cultiva huertos submarinos, la vida se produce por la unión amorosa de la tierra y el agua. El poeta quiere revivir esta relación de fluidez para viajar por los confines terrestres por el mar. La novia o su amor al mar es recreada en la tierra por el elemento de la sal, es plantadora en los valles salinos, los valles próximos al mar.

El ansia de mar es la necesidad de que el poeta vuelva a su ethos, de revitalizar su conexión con el mar viéndolo, gustando su sal, respirando su frescura. La madrugada en que empujan los salineros las carretas llenas de sal es la hora ideal para zarpar, aunque sea con la evocación. La vuelta al mar debe producirse desde tierra firme, la cual es el espacio para contemplar su inmensidad y soñar con él.

La novia submarina: Un marinero consumado conoce el mar y su profundidad, puede explorar su fondo buceando para ver sus riquezas. El poeta quiere casarse en el mar, vivir sumergido en él, unirse con su amor por la navegación. Para cuantificar la separación con el mar y su ansia por encontrarse con su belleza exclama “¡Yo nunca te podré ver jardinera en tus jardines albos del amanecer!” La vida ha cambiado, pues lo ha depositado en tierra, su deseo de mar es infinito, lo tiene siempre.

El poeta necesita partir de madrugada para ver los jardines de su novia al amanecer, el mar es un espacio para el amor, brinda intimidad y compenetra a la pareja. La novia es el complemento del poeta, su amor por el mar necesita actualizarse, el poema triste implica un deseo no satisfecho, la novia aparece en las últimas estrofas del poema, porque el poeta no la ha vuelto a ver. La novia crea jardines en el fondo del mar, está construyendo una arcadia submarina, lugar ideal poético en las profundidades.

La novia también es la mar, en su acepción femenina, la que rescata al poeta del estancamiento en la ciudad por el amor. El agua es continuo movimiento, representa un impulso creador continuo para la poesía. La novia de blanco refleja la claridad del agua del mar por la luz del sol. Lo que la novia cultiva es blanco y puro, es lo que recrea al poeta en el amanecer después de soñar. La novia es a la vez, nostalgia y amor por el mar, es la inspiración que hace al marinero verbalizar el mar en su poesía.

Conclusión: Marinero en tierra es un poema de evocación del espacio marino desde tierra firme. El poeta se siente integrado al mar, porque allí tiene una novia que construye una arcadia submarina para él. El poema plantea una relación armónica y amorosa entre la tierra y el mar, ya que el marinero necesita de ambos espacios, del agua para navegar y de la tierra para determinar su rumbo.

Fotos:

“con_vicente_300″ de cvc.cervantes.es

“Rafael_Alberti_Maria_Teresa_Leon” de elpais.com

“alberti3″ de gonvi.com

“maltes” de nautijorge.blogspot.com

“34” de nauticarobinson.com

“alberti5_corr_300″ de cvc.cervantes.es

“alberti8″ de epdlp.com

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