Reconstrucción del personaje de la novela en la canción Quijote de Julio Iglesias

La canción Quijote de Julio Iglesias reconstruye a Don Quijote enamorado en su letra, con la diferencia que el personaje de la canción toma distancia del amor cortés, sus aventuras caballerescas corresponden a varios amoríos en busca de la Dulcinea ideal. La canción hace dudar al personaje de la consecusión de su búsqueda y de la correspondencia del amor de su amada.

El Quijote de Miguel de Cervantes a poco tiempo de su publicación tuvo una segunda parte apócrifa en la versión de Alonso Fernández de Avellanada (1614), la cual Cervantes desmintió en la segunda parte de su obra, donde tuvo que matar a su protagonista para evitar futuros plagios. Sin embargo esta obra del canon literario se ha prestado a texto base de poemas, novelas y canciones; una de ellas es la canción Quijote de su long play Momentos (1982) del cantautor español Julio Iglesias, donde se reconstruye el ethos del hidalgo aventurero en cuanto a personaje idealista, de nacionalidad española, letrado, torturado por el amor y viajero.

Debido a la brevedad de la letra, aproximadamente veinte versos, se privilegia en ella el aspecto sentimental de Alonso Quijano, no se hablará de hazañas contra seres fabulosos ni de un episodio en concreto de la novela. La letra define al hidalgo manchego como un ser libre, muy dueño de sí que es fiel a un arquetipo de belleza que busca en su amada y puede vivir en cualquier situación con tal de sentirse en la búsqueda de sus ideales.



Caracterización del Quijote en la canción: El Quijote tiene atributos tomados de la novela de Cervantes y otros que lo presentan como galán y enamorado, lo que en su juventud se tuvo en estima a Julio Iglesias; sin embargo el modelo del Quijote es muy fuerte e impone guardar coherencia con la novela, aún en esta interpretación que sigue siendo ficción y representa la Hispanidad. “Ser bohemio, poeta y ser golfo me va” son los atributos de un Quijote del siglo veinte como lo puede ser el cantautor de la canción pero guardan una correspondencia con el personaje literario; así un hidalgo que vivía de sus rentas en el siglo de oro, bien podría comportarse como un bohemio aficionado a las artes y los placeres que podía disfrutar por su ocio y su posición social; en cuanto a poeta, el Quijote escribe versos a Dulcinea en el relato de la novela, está informado de las novelas de caballería y de otros géneros; de golfo tiene lo de errante y vagabundo, más no lo de promiscuo, ya que El Quijote ama a Dulcinea, ilusión o realidad, bajo las normas del amor cortés, para él es importante el merecimiento del amor de su dama, en su locura no se da tiempo para enamorarse de otra mujer, aunque si reconoce la belleza de otras damas que se cruzan en su camino. Respecto a las circunstancias de la vida en sus correrías: “Soy feliz con un vino y un trozo de pan, y, también, como no, con caviar y champán”; el Quijote literario podía vivir igual en austeridad o en riqueza, como cuando es hospedado por los duques, lectores de la primera parte de sus aventuras, quienes le gastan las más crueles bromas en su castillo. En la canción, un galán con estas aptitudes se desenvolverá muy bien en cualquier terreno con tal de buscar el amor.

Dulcinea, la amada ideal: En la novela, Don Quijote se enamora de una labriega llamada
Aldonza Lorenzo, que pudo tener buen parecer, pero que el hidalgo idealiza como una alta señora de los relatos de caballerías. En la canción, el Quijote “golfo” podrá buscarla en cada experiencia amorosa, tratando de descartar a una y otra hasta llegar a la ideal: “Y mi Dulcinea, ¿dónde estarás?, que tu amor no es fácil de encontrar. Y se ve tu cara en cada mujer, tantas veces yo soñé que soñaba tu querer”; la diferencia con la novela es que este Quijote no sigue el amor cortés, busca a Dulcinea entre varias mujeres hermosas, sin la seguridad de ser correspondido. El Quijote literario sueña con tener el amor del Amadís de Gaula, de amar a su dama, como Amadís ama a la suya. El tener una dama tan singular lo hace sentirse seguro de ser un caballero andante. Dulcinea es un nombre que puede servir a una dama de un relato de caballerías como a una mujer de una novela pastoril, y es que de acuerdo a la personalidad del Quijote, Cervantes pudo realizar una tercera parte, donde Alonso y Sancho se hiciesen pastores que buscasen recrear la arcadia o lugar ideal de la poesía donde los héroes eran hombres multifacéticos: músicos, poetas, pintores, guerreros, pastores; esta tercera parte que Cervantes no llegó a elaborar, habría correspondido al descanso impuesto por Sansón Carrasco al vencer a Don Quijote, este bachiller derrotaría al manchego bajo sus propias reglas de caballería, en un duelo singular al disfrazarse del caballero de la Blanca Luna, correspondería a un año sin aventuras en paz. Cervantes escribió la Galatea, novela pastoril, pero su continuación quedó como un proyecto trunco, no pasó lo mismo con el Quijote, porque su muerte en la segunda parte, evitó copias apócrifas de continuaciones no autorizadas por su autor. Un nombre pastoril permitía a Don Quijote seguir amando a la misma mujer en el escenario bucólico de la arcadia.

El tiempo y el lugar del Quijote: El referente para la novela es el siglo de oro de las letras castellanas, en la canción el tiempo es arquetípico, el mundo es el que brinda escenario a las aventuras amorosas: “y es que vengo de un mundo que está más allá, soy Quijote de un tiempo que no tiene edad.”; sin embargo el más allá es el mundo de la idealización, de la amada que debe cumplir los requisitos del ser de Dulcinea, y que además debe corresponder al amor del Quijote, por eso su búsqueda es larga, pasa los límites de la edad, el Quijote se embarca en lo imposible, fuera de la norma del tiempo y espacio de la realidad. Toda obra que consolida un arquetipo de situación y personajes puede ser transplantada en el tiempo y en el espacio, ya que conserva su esencia. El mundo caballeresco como el mundo idílico de la arcadia son ideales, en ellos la sociedad favorece la búsqueda del héroe, funciona de acuerdo a sus propósitos e ideales.

Conclusión: La canción Quijote reconstruye el ethos del personaje de la novela, centrándose en su aspecto de enamorado, y destacando la búsqueda de Dulcinea como prototipo de mujer, la belleza puede reflejarse en cada amante del personaje de la canción, pero este duda y se angustia por ser correspondido. Como en la novela, el Quijote de la canción está fuera de su tiempo y espacio, la gran diferencia es que el yo enunciador de la canción si lo sabe y advierte, más no el hidalgo de la Mancha, al menos hasta terminar sus aventuras y estar próximo a morir.

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