‘Ars Viviendi’, de Jorge Guillén

‘Ars Viviendi’, de Jorge Guillén es un poema que expresa la contemplación de la vida como actitud vital, motivadora de la calma necesaria para vivir la encarnación en el espacio y tiempo del ser humano con optimismo. El poema se complementa con un misticismo cristiano que hace al yo poético reverenciar el origen divino de la vida corporal y espiritual.

"Jorge Guillén"

"Jorge Guillén"

Jorge Guillén (1893-1984) fue considerado el poeta contemplativo de la generación del 27, por su estilo sosegado, su lucidez reflexiva sobre la condición humana, su esperanza en la vida y en el género humano y un reconocido misticismo de base cristiana. Su poema ‘Ars Viviendi’ contempla la vida como un seguir en la encarnación que nos une con la divinidad, no tiene un fin didáctico religioso, simplemente contempla varios aspectos, y el lado místico complementa el contemplativo, los días pasan, el poeta tiene 70 años y mantiene la fe en la vida humana.

El epígrafe de Quevedo, muestra la perspectiva contraria a la de Guillén, pues aquel poeta considera la vida una sucesión de difuntos, mientras Guillén la toma como una contingencia inevitable que no debe restar valor positivo a la existencia ni a la encarnación en la que nos desenvolvemos durante nuestra experiencia vital. Guillén tiene una óptica optimista de la vida, la celebra en lo que reconoce un continuo de paz y armonía, incluso la muerte según el espíritu católico del poeta no es el final, porque seguirá viviendo y existiendo sin consumirse.


La vida como sucesión de vivientes
Guillén reconoce la maravilla de la vida, como un impulso eterno de origen divino donde no hay cese, contempla el conjunto que forman todos los seres vivientes y lo enaltece como algo digno de valor y motivador de reverencia a lo sagrado.  El yo poético puede suspirar por el paso del tiempo pero nunca quebrando su ánimo, pues cada día de vida le genera expectativa de lo que aún no ha sido escrito en su tiempo vital, y lo reconoce digno de ser vivido. Guillén enuncia un éxtasis por vivir semejante al de su poema ‘Las doce en el reloj’, de calma y maravilla.

Este poema metafísico hace conciente al lector de su espiritualidad como un don inalienable que le permite conservar esperanza en la vida. El yo poético amasa vida en el sentido de atesorarla porque su valor no se pierde sino que se actualiza a cada instante de su presente, no habla de una acumulación estéril, más bien noble y provechosa, aunque pueda parecer frágil la existencia en la ancianidad. La muerte es un punto de llegada en la trayectoria vital pero no implica cese a la corriente que se actualiza como continuo de su existencia.

Jorge Guillén (1893-1984)

Jorge Guillén (1893-1984)

Conclusión
Jorge Guillén hace de la contemplación de la existencia en calma una actitud vital que se mantiene constante en toda su poesía. Vivir es un arte porque el poeta emplea su creatividad para amar la vida y transmitir este entendimiento de esta realidad trascendental.

Lectura del poema | ‘Ars Viviendi’, de Jorge Guillén en Poesia-inter.net

Imágenes:

Jorge Guillén en Mix.Fresqui

Guillén en Cervantesvirtual

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...