Encuentro con el famoso poeta de Charles Bukowski

Encuentro con el famoso poeta de Charles Bukowski es la historia ironizada e idealizada de la bronca de este controvertido escritor con el poeta Beat Philip Lamatia. En esta comíca historia presentada como poema discursivo, Bukowski perturba a Lamantia con su vulgaridad al quedarse a dormir en su casa, también lo critica por la falta de mujeres y cerveza en casa del escritor beat homosexual, otro defecto que explota al llamarlo nena y presentarlo atemorizado ante él.

Charles Bukwoski (1920-1994) por su actitud contestataria al establishment tuvo enemigos entre sus colegas escritores. Uno de estos rivales con quien sostuvo entredichos fue el poeta beat Philip Lamantia (1927-2005), quien era más famoso que Bukowski, al menos más logrado y con matices lúdicos en su poesía. Bukowski en su extenso poema Encuentro con el famoso poeta, critica la homosexualidad de Lamantia como mariconada y contraste a la dureza y vulgaridad de Bukowski.

Bukowski ironiza sobre la antología de Penguin Collection of Modern Poets, la cual se creía que surgía producto de la bronca que despertó la vulgaridad de Bukowski en el refinado Lamantia. En el texto Bukowski duerme en la casa de Lamantia sin hacerle nada, llamándole “nena”, cuenta que en ese virtual encuentro no hablaron mucho porque Bukowski estaba muy borracho y Lamantia horrorizado por su brutalidad. Bukowski le dice a este escritor que no se preocupe porque no lo va a violar ni maltratar.

Los lectores que quieran leer este extenso poema tienen el siguiente link:

http://www.pagaelpato.com/standby/bukowskicastellano.htm

El gay despreciado: Es cierto que en la literatura surgen enemistades muy virulentas entre escritores, pero no todos son gays, ni cobardes. Bukowski ridiculiza a Lamantia con una vocecita que le dice “Eres despreciable como persona”, mientras él está en la cama extasiado por la borrachera, mirando a su competidor con sorna y con ojos de perdonavidas, como si este escritor gay no pudiera contestarle. Bukowski aprendió boxeo, pero no sabemos a que grado de eficiencia llegó en este deporte.



Una bronca real entre poetas con puños y patadas pasaría a la historia, son contados casos en que esto suceda, de escritores vivos sabemos que Vargas Llosa sorprendió a García Márquez de un solo puñetazo, pero Gabo es un hombre más pequeño y débil que Mario, y sin investigar la veracidad del motivo, la opinión pública lo tomaría por abuso. Volviendo al poema, Bukowski trata de instalar su superioridad por la fuerza, aun sin ejercerla sobre Lamantia, basta enunciarla para reducir a su rival.

Lamantia aparece rebajado por la edad “era joven y lozano”, como si Bukowski tuviera que ser su tutor para avivarlo, llega a reprocharle la falta de mujeres y cerveza en su casa. Lamantia solo tiene delicados quesos y exquisiteces en su nevera, lo que irrita a Bukowski como falta de virilidad. Incluso Bukowski le dice un cumplido, que parece vikingo, pero denuncia luego que Lamantia escribió contra él y que no le quedó más remedio que arremeter contra el delicado escritor.

No se dialoga con bronca: Los encuentros entre poetas tienden a enriquecer a ambos, siempre el otro puede aportar a la experiencia afirmada. En este cómico poema, Charles Bukowski asume su bronca por el maricón, pero no por eso desiste a dialogar, es el otro quien se retira. ¿Pero de que dialogar entre los beats y el realismo sucio, de un duro poeta que afirma la consecuencia con su ethos? Bukowski procazmente le dice “podemos hablar de esa estúpida mierda literaria toda la noche”.

Bukowski sabe que su poesía no es elevada, lo reconoce en su poema el pájaro azul. La mierda se asume en varias direcciones, lo que produce en sus escritos Bukowski por seguir siendo sucio y duro, y su intento de contaminar a Lamantia, sosteniendo que por gay escribe mierda. Los Beats se sentían purificados por su espiritualidad, es muy difícil que acepten este ataque, sin embargo, la contaminación para Bukowski es publicidad favorable que le permite seguir al tope de ventas en sus publicaciones.

Bukowski tiene que golpear con su pluma a Lamantia, porque el duelo ya ha comenzado y el otro sí responde, al menos desde la escritura. Lamantia invita te y tostadas en el desayuno a Bukowski, no hablan mucho pero comparten comida. Es cierto en que los Beat abundan los homosexuales como Allen Ginsberg, y que su calidad tampoco era muy elevada, pues dependían de la coyuntura para estremecer a los lectores por el ruido. La poesía de Bukowski es muy personal, sellada por su yo íntegramente.

Dimes y diretes: En este poema, la discusión la gana su autor, pues es quien más ridiculiza al otro. Se asume que Lamantia ya había criticado a Bukowski en la prensa y la bronca se vuelve una obligación de responder, un “le pego porque me está pegando”, sin embargo ninguno de estos autores perdió fama por el escándalo; Bukowski sigue siendo leído, además influye en noveles que se asombran de su virulento vigor. Por momentos Lamantia es más elaborado que su rival por su escuela surrealista.

La bronca residía en ver quien era publicado y reconocido, pero ambos salieron en la misma antología, es cierto que Lamantia no fue olvidado como condena por su homosexualidad, más aún sobrevivió a los disparos de Bukowski, Por otro lado Charles Bukowski Necesitaba poner al día su estatus de escándalo, se tomaba fotos con prostitutas borrachas o drogadas, lo fotografiaban borracho y con botellas en la mano. El escándalo no lo bajaba lo hacía subir como la espuma.

Ambos movimientos, el Beat y el realismo sucio eran de contra cultura y contestatarios, no hubo igualdad entre ellos tampoco, los Beat querían cambiar a la sociedad por catarsis hacia una forma de vida menos consumista, y Bukowski buscaba actualizarse a sí mismo, imprimirse junto a sus poemas como tema inseparable de ellos. Leyéndole asistimos a su biografía idealizada, al cotejo de sus posturas literarias y las de sus rivales, y al imaginario de aventuras que escribió para sí mismo.

Conclusión: Es muy difícil que entre dos escritores conocidos uno llegue a descalificar y opacar totalmente al otro por la censura y la crítica destructiva. Bukwoski y Lamantia contaban con lectores habituales al tiempo de su enemistad y por qué no, con un mercado cautivo y un público objetivo para cada uno. La rencilla es la por la primacía, pero Bukowski equivoca su artillería al atacar sólo la delicadeza de un hombre como signo de su homosexualidad, ya que el arte en sí supone refinamiento y depuración.

Los dimes y diretes son lo más importante en esta bronca entre Lamantia y Bukowski, y por la acidez del escarnio, la bronca debió durar bastante tiempo, hasta que se casen ambos o Bukowski tuviese que ponerse al día con otro escándalo para despertar el interés de sus lectores.

Fotos:

«novelista_poeta_Charles_Bukowski» de elpais.com

«PL01e4dsMw» de insomniacathon.org

«122» de emptymirrorbooks.com

«charles_bukowski_[1]» de www.sorrowultimolibro.blogspot.com

«lamant» de homepage.mac.com

«va337″ de geocities.com

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