‘La hija del carnicero’, de Vanesa Martínez

‘La hija del carnicero’, de Vanesa Martínez es un poema que expresa el reconocimiento del yo femenino por la necesidad del amante, así evoca el deseo correspondido y puede pasar a celebrarlo, gracias a la imaginación que entra en juego para ofrecérsele como carne.

Vanesa Martínez Rivero (Lima, 1979) es poeta, cantante de música punk y actriz de teatro, su lenguaje es directo y fuerte, describe la necesidad por el cuerpo y la celebración de su goce, donde la carne es el último placer, contingente, expresivo, modelable por el deseo.

"Vanesa Martínez Rivero, poeta peruana."

"Vanesa Martínez Rivero, poeta peruana."

Estos rasgos están en su poema ‘La hija del carnicero’, del libro del mismo nombre publicado en 2007 por editorial Zignos. Este poema configura el ethos del yo poético femenino, una mujer que dispone de su cuerpo para ofrecerlo a su amante como si fuera pedazos de carne que ella misma corta y secciona.

El cuarto donde ocurre el encuentro amoroso evocado tiene equivalencia con la cocina, el cuchillo es signo de una disposición de su ánimo, darse por completo en cada ocasión de goce del Eros, en esa especie de descuartizadero ella ha seccionado senos y besos para su amante. El destinatario del cuerpo del yo poético se dibuja magnífico, deseable por la mujer que habla en el poema, en cierta forma es beneficiario de ella. El espacio donde se desarrolla la acción del poema puede ser un departamento de soltera que cuenta con una notoria autonomía femenina.



El Eros como ofrenda

Vanesa Martínez Rivero

Vanesa Martínez Rivero

En este poema hay correspondencia entre el yo y el tú, el amor se entiende logrado y su proyección y concreción es el Eros, enfocado a su amante, para que el goce se enuncie recíproco. Al final del poema el yo femenino patenta su calidad de ofrenda, de carne del Eros, se mutila por su amante para tenerlo presente. El yo femenino ha podido destinar su cuerpo a su amante gracias a su libertad, que en el poema se enuncia como si fuera el máximo galardón, algo así como el Nóbel, un reconocimiento a la imaginación para el sexo, que aviva el Eros de continuo.

Hay un fondo de ebullición de actividad que lo representan los insectos, como emanaciones del deseo de estos amantes, el cual podría amenazarse por el tedio, pues en algún momento ella tambalea al visualizarlo a él, esta contingencia posible se combate con la creatividad que es la virtud del ethos del yo poético. La sensualidad tiene un espacio, que se aborda desde un reconocimiento del desgarro, de reconocer la necesidad por el otro y luego al evocar el Eros cumplido pasar a su celebración. Solo queda comentar que Vanesa Martínez prepara en estos meses nuevas publicaciones de recientes poemarios, muchos éxitos para ella desde este blog.

Conclusión
Este poema celebra el Eros desde el desgarro, partiendo del esfuerzo que implica aceptar asumir la necesidad del amante. Es con la libertad que permite esta sinceridad que el yo poético femenino pasa a una celebración muy enérgica del goce del Eros, donde destaca la imaginación de la mujer que se ofrenda a su amante.

Lectura del poema | ‘La hija del carnicero’, de Vanesa Martínez en Herederosdelcaos07

Imágenes:

Vanesa Martínez en Artepoetica.net

Vanesa Martínez en Reportesdetrujillo.blogspot.com

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