‘Las violetas’, de Juan Gil Albert

‘Las violetas’, de Juan Gil Albert es un poema que juega con el color de estas flores, buscando el predominio del rojo en su composición para connotar amor. Se parte de la comunicación entre la obra de dos poetas de igual apellido para buscar un homenaje común a las violetas que motivan el amor del yo poético por su belleza y feminidad.

Juan Gil Albert (Alicante, 1904-1994) es un poeta español surrealista que tuvo contacto con la generación del 27, pero por publicación de sus obras, algunos críticos lo ubican en la generación del 36. En su poema ‘Las violetas’, del poemario ‘Ilusiones’, Gil Albert enuncia la humanización de las violetas por poseer una delicadeza particular que las hace sensibles a la luz y a la oscuridad, o al menos las hace motivadoras de percepciones de letargo, sueño, despertar ligero y feminidad para el yo poético que las evoca, describe y rinde homenaje.

El poema de Gil Albert se comunica con el de un predecesor en esta apreciación de las violetas, pues está dedicado a Enrique Gil y Carrasco (España, 1816-1845), poeta romántico. Desde el surrealismo, Gil Albert dibuja a las violetas entre brumas de sueños, receptoras a un amor del poeta homenajeado y el de él mismo. Hay mención a una separación del yo poético y las flores objeto de su amor, pues el enamorado lanza un cárdeno suspiro al final, por que ya no vuelve. Se juega con el color primario rojo, que combinado con el primario azul nos brinda el violeta.

"Juan Gil Albert"

"Juan Gil Albert"


Las violetas como motivación del amor

"Enrique Gil y Carrasco"

"Enrique Gil y Carrasco"

Las flores están como personificación del amor, por ser plantas delicadas, escasas y poseedoras de una palidez que denotaría la timidez de la amada, su cansancio por el cortejo del galán y sensibilidad a la noche, donde se muestran más frágiles y femeninas.  Ellas reciben una favorable descripción del yo poético, son privilegiadas como símbolo de la belleza, duermen en la noche, rasgo humano, que acentúa el amor de los dos Gil hacia ellas, o del poeta homenajeado y del yo poético que se desprende del yo empírico, autor del poema.

En este poema no es la rosa el ícono elegido sino otra flor, que para el yo poético tiene la propiedad de interactuar con los sueños, además pertenece a un lugar idealizado, una suerte de locus amenus donde la noche y el amanecer se aprecian en su esplendor y mayor magnitud de color. Las flores humanizadas poseen un latido capaz de reaccionar al amor, es lo que hace que el yo las ame aunque le parezcan hurañas y solitarias. Las violetas alzan vuelo poético recreadas como pájaro morado, sus formas motivan el amor y la expresión del yo poético.

Conclusión
Las violetas son motivo para el amor en dos poetas de igual apellido Gil, que se comunican por intertextualidad. Ambos humanizan a estas flores y configuran un yo poético enamorado de ellas que se dedica a homenajearlas.

Lectura del poema | ‘Las violetas’, de Juan Gil Albert en Amediavoz

Imágenes:

Juan Gil Albert en Letraslibres

Enrique Gil y Carrasco en Wikipedia

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