Walking Around de Pablo Neruda

El poema Walking Around de Neruda expresa la crisis de la modernidad en una época de cambios y transformaciones dominada por el capitalismo. En este contexto el cansancio de ser hombre tiene un correlato a la frustación por ser comunista, al constatar que el tedio es la actitud vital del yo poético, convencido de que la utopía del partido no puede solucionar la miseria de las mayorías.

Neftalí Reyes (1904-1973) conocido por su seudónimo Pablo Neruda fue un poeta que pasó del modernismo a la vanguardia. Evidencia este paso y el nexo entre estos movimientos literarios su visión de la modernidad y el concepto de la fragmentación del mundo y el arte. Su poema Walking Around es vanguardista con la intención de patentar la conciencia de la modernidad en el tedio de la vida rutinaria impuesta por el capitalismo y la sociedad de consumo. El poema cuestiona el sentido de la vida.

El yo poético se desplaza por escenarios cargados de sentimientos negativos, mientras cosifica su propio cuerpo. Lo único que desea es la muerte o el descanso, porque impone su mensaje que está cansado de ser hombre. Se siente fragmentado porque no alcanza la plenitud de su ser, la que no la recupera ni con la productividad de la labor diaria, ni intentando ser solidario. El yo se desmiembra pero estas partes mantienen el mismo ethos, de reflejo del desencanto, desesperación y disolución de la vitalidad.

Pablo Neruda

Pablo Neruda

La fragmentación del hombre: Las partes del ser del yo poético se hallan dispersas en el poema, está atomizado como pies, uñas, pelo y sombra, siendo esta última la representación de su espíritu, porque es inmaterial. El cuerpo se siente anclado en la tierra, sin impulso de realización, el se enuncia por su falta de plenitud, por su auto abandono. A esta división de las partes del ser humano, le corresponde la fragmentación de escenarios cotidianos de la realidad como la peluquería, el cine y la sastrería.

Su cuerpo y sus partes están cansados de la labor productiva, de la jornada semanal, lo que el yo poético anhela es un descanso a su rol en el mundo. O un descanso para el que no puede solucionar las diferencias. Neruda se inscribió en el partido comunista, hizo de la agenda política un motivo para su arte. El yo poético llega a protestar contra el establishment al proponer actos transgresores ridículos como “asustar a un  notario con un lirio”, es como si renegara de la vida sedentaria, el extremo de la rutina que odia.


El hombre también está fragmentado por la alienación de los medios de producción del trabajo, donde deja lo mejor de sí cosificándose y entregando la plusvalía al capitalista. Neruda recurre a una lectura de Marx, pues está preocupado por la comunidad. Mientras ve que florecen negocios y pasa por calles miserables, exacerba su sentido de fragmentación, de desánimo y de falta de trascendencia. El hombre está representado por el sufrimiento, por su incapacidad de plenitud en una vida que se le hace ajena.

El tedio: El yo poético está cansado de ser hombre y actuar como tal, su cosificación se relaciona a objetos personales al final del poema que también están sufriendo en el paisaje pobre urbano, estos son “calzoncillos, toallas y camisas que lloran lentas lágrimas sucias”, la ropa usada es tan contingente como las partes del cuerpo, ambas se ensucian y tienen que lavarse. Neruda camina por calles populares donde los vecinos cuelgan la ropa de las ventanas y el agua sucia cae al pavimento, contaminando.

Neruda

Neruda

El tedio de este poema refleja el desgaste de la materia, de la carne y los accesorios, el yo poético está en una situación de haber perdido el rumbo de su vitalidad. El yo lírico pasea con odio por la miseria que implica no poder escapar del tedio. El tedio se instala en el presente por la anáfora “sucede que me canso”, no hay capacidad de evadir el momento negativo. El yo enunciador del poema se encuentra sin fuerzas para comenzar la semana, siente su cara de cárcel cada lunes, como desprovisto de su libertad.

Por ratos el tedio es la queja del yo ante el entorno que circunda, como si el mereciese algo mejor para su descanso. El extremo son las visiones de pesadilla de pájaros color de azufre e intestinos colgado, el toque macabro para la rabia, que motivaría su transgresión absurda y violenta de la paz del establishment. El escenario hiere al yo poético, lacera su sensibilidad, le quita energías para seguir viviendo. Su queja se extiende a la indolencia de la comunidad que no hace nada para superar la crisis.

La caminata: El yo poético está deambulando desorientado, no tiene norte en su recorrido, está excitado por el desgano, se siente marchito, sin brío, y estancado como un cisne navegando en ceniza. El cisne es el símbolo del poeta en el modernismo, en esta situación marcaría la posibilidad de agotamiento de la creatividad por el tedio, una incapacidad de goce de la vida que perturbaría al poeta. Mientras camina no se libera de su carga afectiva tan negativa, todo el se siente un peso, hasta su sombra.

El yo lírico marcha en medio del cambio de la modernidad, que implica mayor agitación y conciencia de ese ritmo acelerado, con la consecuencia de la presión en el trabajo y en la actitud vital con que sale al mundo cotidiano. De la connotación del título “caminar por ahí” es todo el recorrido realizado por Neruda en su historia de vida, en la cual ha sido marcado por su ingreso al partido comunista, cuyo reflejo es pensar en el petróleo como símbolo de la actividad productiva, en tanto es combustible de la industria.

Pablo Neruda

Pablo Neruda

En esta caminata, el yo poético está tan deprimido que no siente alegría ni color en la vida, más bien se siente enraizado en las tinieblas. El cansancio de ser hombre tiene su correlato en el cansancio de ser comunista, de constatar la utopía de la sociedad del proletariado inviable y con mucho por madurar. Neruda cuestiona sus ideales comunistas, en una época de su vida en que se siente asentado en actividades como la diplomacia y descree de la felicidad basada sólo en la redistribución de bienes.

Conclusión: En este poema Neruda convierte el tedio de la modernidad en un motivo para la pérdida de trascendencia del ser expresado en la fragmentación de su cuerpo, que refleja la fragmentación del arte, de los postulados políticos y la vida en sociedad. El yo poético está cansado de ser hombre y de ser comunista, aunque no se decida a abandonar esta convicción. Su odio y su rabia se debe a la constatación de la dureza y miseria de la vida de la mayoría de personas subordinadas al sistema capitalista.

Foto1: Alexan en Wikipedia
Foto2: Cantus en Wikipedia
Foto3: Rec79 en Wikipedia

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