‘Ivanhoe’, de Walter Scott

Walter Scott es el creador de la novela histórica tal como la conocemos hoy. En ‘Ivanhoe’ muestra la lucha de un joven noble por reponer en el trono al Rey Ricardo ‘Corazón de León’, a quién se lo ha usurpado su hermano Juan Sin Tierra. Todo ello aderezado con mucha aventura, romanticismo y acción, en el marco de la Inglaterra del siglo XII.

Pocos escritores han influido tanto en el devenir de la narrativa posterior a su época como Walter Scott. Es el creador de la novela histórica tal como la conocemos hoy –cuando goza de tanto apogeo- y sus obras no han perdido vigencia. Toda la narrativa del Romanticismo es deudora directa de sus escritos e, incluso hoy, no existe cultivador del género que se precie que no lo haya leído.

Retrato de Walter Scott

Retrato de Walter Scott

Ambientadas en muchas ocasiones en las Tierras Altas escocesas, nadie ha difundido el carácter rudo y rebelde de sus moradores y la belleza de sus paisajes como él. Son obras repletas de aventuras y romanticismo y algunos de sus personajes pertenecen hoy al acervo popular (¿quién no ha oído hablar, por ejemplo, de Ivanhoe o Rob Roy?).

Sin embargo, Walter Scott (Edimburgo, 1771-1832) no tenía previsto dedicarse a la escritura. Estudio para ejercer la abogacía, como su padre, e incluso trabajó en un bufete. Y, cuando comenzó a escribir, lo hizo por afición y cultivando la poesía. Si se dedicó a la narrativa, fue para solventar algunos apuros económicos, pero el éxito de su primera novela, ‘Waverley’, fue tal que ya no abandonaría nunca esta actividad.

‘Ivanhoe’, por su parte, fue publicada en 1819 y no está ambientada en Escocia, sino en la Inglaterra del siglo XII. Combina a partes iguales la historia, la aventura –torneos medievales, duelos a espada, etc- y el amor.


En una Inglaterra dominada por los normandos y con el Rey Ricardo de Plantagenet  – llamado ‘Corazón de León’– prisionero en tierras lejanas, Ivanhoe, hijo de Cedric -caudillo entre los sajones-, pelea contra el usurpador del trono, el hermano del rey, Juan Sin Tierra. Debido a sus amores con Lady Rowena, hermosa joven protegida por su padre, éste lo ha desterrado por lo que, desde entonces, se hará llamar ‘Caballero Desheredado’.

Se celebra un torneo de nobles que preside el Rey. A él acude Ivanhoe, ocultando su identidad, y vence a todos sus adversarios, pero resulta herido. La judía Rebeca, hija de su patrocinador Isaac, lo cuida y se enamora de él.

Abbotsford, la mansión que Scott se hizo construir

Abbotsford, la mansión que Scott se hizo construir

Una vez recuperado, el héroe trata de derrocar al monarca usurpador, con la ayuda del joven Robin de Locksley (más tarde apellidado Hood). Tras un sin fin de aventuras, se produce el regreso del Rey Ricardo y las cosas comienzan a situarse en su lugar legítimo.

El estilo de Scott es el de un narrador nato. No deja nada de la historia en sombras. Una vez ha encauzado el argumento, se dedica a incluir digresiones que nos muestran los orígenes y circunstancias de todos los personajes y hechos auxiliares, de suerte que brinda una visión panorámica de los sucesos, un mosaico completo de los acontecimientos. Ello hace que, en ocasiones, se le haya acusado de lentitud narrativa. Pero, sin duda, es un excepcional narrador e ‘Ivanhoe’ una obra universal.

Fotos: Walter Scott: Nichtbesserwisser en Wikimedia | Abbotsford: Fingalo en Wikimedia

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