La Atlántida y su desaparición

Cuentan las leyendas antiguas, que entre los siglos XII y I antes de Cristo, era imposible alejarse de la costa europea más allá de las Columnas de Hércules ( hoy estrecho de Gibraltar) pues se encontraban aún flotando enormes masas de lodo procedentes del cataclismo que hundió a la Atlántida.

la-atlant1.jpgA comienzos de la década de los 60, un grupo de geólogos alemanes desarrolló una teoría que parece confirmar la posibilidad de que haya habido un cataclismo bien determinado, capaz de hundir un subcontinente de 200 mil kilómetros cuadrados en el fondo del mar dejando afuera sólo sus montañas más elevadas, como por ejemplo las islas Azores.

Un grupo de geólogos encabezado por el investigador Otto Muck, concuerda en que el único acontecimiento que podría haber provocado tales efectos estaría relacionado con el espacio exterior. Observando la zona de Carolina, en Estados Unidos, donde hay una concentración notable de cráteres ocasionados por meteoritos de masa relativamente grande, se preguntaron si tales meteoritos no habrían sido fragmentos de uno mucho más grande que habría caído sobre el océano. Si dicho meteoro hubiera golpeado la superficie marina en el ángulo apropiado, su masa habría penetrado hasta el magma como un perdigón que atraviesa un huevo.

De investigaciones realizadas, se deduce que la Atlántida estaba situada en torno a las actuales islas Cicladas, tenía una extensión de unos 5.300 km2 y desapareció bajo las aguas hacia el año 5.500 a. C.

AtlántidaTodo concuerda perfectamente: La extensión del núcleo principal de la Atlántida, constituido por una isla relativamente grande, situada en el centro del mar Egeo, está plenamente justificada en función del descenso del nivel del mar ocasionado por la última glaciación y por la formación de un istmo en el estrecho de Gibraltar. Su desaparición repentina se justifica asimismo por los mecanismos de recrecido y posterior ruptura de dicho istmo, habiéndose incluso podido constatar, gracias a las pruebas del carbono 14 realizadas en los sedimentos del mar Negro, la época en la que presumiblemente se sumergió bajo las aguas.

Esta teoría supone que, al romperse el istmo de Gibraltar y estar el Mediterráneo, por debajo del nivel del océano Atlántico, las aguas de éste último irrumpieron violentamente en el Mediterráneo, provocando una elevación casi instantánea de las aguas del orden de 78 metros.

Platon Reproducimos del libro: «Platón dice en el diálogo de Timeo que «la Atlántida se sumergió en el mar en un día y una noche horribles» y, si nos referimos a la llanura central, que es donde supuestamente estaba la capital, podemos decir que sí, que así debió ser. La llanura central, debido a estar muy poco elevada sobre el nivel del mar, de 10 a 15 metros como máximo, debió desaparecer, bajo las olas y el rápido ascenso del nivel del mar, en un tiempo no mucho mayor. Recordemos que, según los cálculos efectuados, el incremento inicial del nivel del mar se estima en 2,9 m/día que, unido al fuerte oleaje reinante, pudo hacer desaparecer dicha llanura en un máximo de dos o tres días.»

Se puede apreciar que existe gran similitud entre la isla de Creta y la Atlántida, además, ocurrió un hecho muy significativo: la gran explosión del volcán de la Isla de Thera (hoy en día Santorini) que tuvo lugar aproximadamente en el siglo XVI a.C.

Los geólogos americanos Shenk y Stanley encontraron restos de la gran explosión de Santorini al analizar restos volcánicos en el río Nilo. Unos vulcanólogos daneses encontraron restos de este volcán en Groenlandia, a unos 3000 Km. de distancia. La hipótesis de la explosión se ve avalada por algunos relatos bíblicos; para algunos conocidos investigadores, la separación de las aguas del Mar Rojo y el ensombrecimiento del cielo en Egipto fueron la consecuencia directa de la erupción volcánica de la isla de Thera.

También los chinos afirman, en algunos manuscritos antiguos, que durante el reinado del emperador Xieh, los campos del cálido valle del Río Amarillo aparecían cubiertos diariamente por escarcha. Después de las erupciones de los volcanes Laki (Islandia, 8 de julio de 1783) y Tambora (Indonesia, 5 de abril de 1815) parece ser que ocurrieron fenómenos similares.

Indudablemente la catástrofe de Santorini no es única. Un caso similar ocurrió con el volcán Krakatoa (al suroeste de Indonesia, entre Java y Sumatra) el 26 de agosto de 1886. El gran estallido de este volcán produjo una ola colosal que destruyó las costas de Java y Sumatra, de la misma manera que el volcán de Santorini podría haber aniquilado la civilización atlante.

Pero existen otras coordenadas que se diputan con Santorini la ubicación del reino perdido:

  • La Isla de Pharos (frente al delta del Nilo)
  • La cordillera del Atlas (conjunto montañoso al Norte de África)
  • La desaparecida civilización de Tartessos (en las proximidades de Cádiz)
  • El antiguo lago de Tritonis (hoy, marismas de Chott el Djerid y Chott Melrhir)

El escritor griego Plutarco (c. 50 d.C.) sugiere que la Atlántida podría buscarse en Escandinavia (la región del norte de Europa que comprende Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia e Islandia).

También se menciona la Atlántida en la zona del Canal de Korinthos, una brecha de 6,3 Km. abierta a través del istmo del mismo nombre, que une el Peloponeso con el resto de Grecia; una zona muy propensa a los terremotos.

Si mencionamos a Tartessos (comarca al sur de España), también allí se dan muchísimas coincidencias con lo descrito acerca de la Atlántida, lo que nos haría situarnos en el Océano Atlántico.

Hay infinidad de autores que han escrito y especulado sobre el Continente perdido, vale la pena mencionar:

  • Platón (Filosofo, 427 a.C.)
  • Macrobio (filosofo, escritor y político, 400 a.C.)
  • Plutarco (50 a.C.)
  • Proclo (filosofo griego, Constantinopla 412)
  • Julio Verne (escritor francés, Nantes 1828)
  • Jacinto Verdaguer (poeta español en lengua Catalana, Folgarolas 1845)
  • José Ortega y Gasset (filosofo español, Madrid 1883)
  • Juan G. Atienza (Filólogo, Valencia 1930)

Las diferentes posibilidades están ahí, listas para que Ud. decida, ante un sinnúmero de opciones, lo único que me queda por decir, ¿si no hubiera existido la Atlántida, porque existen tantos científicos, intentando descifrarla?

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