‘Los miserables’, de Víctor Hugo

Hay escritores cuya obra desborda los cauces normales de producción literaria. El caso más paradigmático fue, sin duda, Lope de Vega. Pero existen otros que, sin llegar a tanto, también exceden lo común. Uno de ellos es Víctor Hugo, quién, sin duda, está entre los grandes de la literatura francesa. Su novela ‘Los miserables’, que cuenta la historia de un ex-presidiario que se dedica a hacer el bien allí por donde pasa y que es injustamente perseguido, es una obra maestra llena de ternura.

Algunos escritores son –como alguien calificó a nuestro protagonista- ‘hombres océano’, es decir, autores cuya amplísima producción desborda los límites de lo humano. Las obras brotan de su pluma con asombrosa facilidad y, lo que tiene aún mayor mérito  -si no todas- sí algunas de ellas son de una calidad extraordinaria. Llevando esta cualidad al extremo, no encontraríamos mejor ejemplo que nuestro Lope de Vega, pero hay más.

Víctor Hugo

Víctor Hugo

Uno de ellos es, indudablemente, el francés Víctor Hugo (Besançon, 1802-1885), quién, además, aúna cantidad y calidad –es, probablemente, el mejor escritor de su país en el siglo XIX– y a todo ello añade un importante activismo político, que merece unas líneas.

Y es que Hugo, incondicional admirador de Napoleón, fue, sin duda, el más encarnizado enemigo del sobrino de éste, Luis Napoleón III, al que bautizó con el apelativo de ‘El Chico’, por oposición al primero, considerado ‘El Grande’. Este enfrentamiento obligaría al escritor a vivir exiliado tras el Golpe de Estado de 1852, escribiendo constantes libelos contra aquel, que le perseguiría por media Europa, hasta que consiguió encontrar refugio en Guernesey, un pueblecito de Inglaterra.


Fue, sin duda, Víctor Hugo un intelectual de acción, lo más opuesto que quepa imaginarse a un teórico. Ya en los albores del Romanticismo había intervenido en la polémica que el nuevo teatro suscitó a favor de éste y, posteriormente, saltaría a la política. Pero los ideales del escritor eran, fundamentalmente, filantrópicos. En la línea del socialismo utópico de Saint-Simon, Fourier o Owen, propugnaba erradicar la miseria en una época –los inicios de la Revolución Industrial– en que las condiciones de vida del proletariado dejaban mucho que desear.

Hacer, por otra parte, una simple enumeración de las obras de Hugo nos llevaría todo un artículo. Por ello, nombraremos solamente las más conocidas. Así, dio al teatro ‘Hernáni’, ‘Cronwell’, ‘Ruy Blas’, o ‘Bug-Jargal’; y al género novelístico ‘Nuestra señora de París’ o ‘Los miserables’. Y, junto a ello, un sin fin de libros de poesía y ensayos de carácter filantrópico y político.

La Batalla de Waterloo aparece descrita en la obra

La Batalla de Waterloo aparece descrita en la obra

‘Los miserables’ fue publicada en 1862 y, aparte otras consideraciones, constituye un completo mosaico de la sociedad francesa de principios del siglo XIX. Es una denuncia despiadada de las condiciones de vida de las clases bajas y una defensa de la bondad del hombre, en la línea de los ideales del autor que ya hemos señalado.

En ella se nos presenta a un hombre humilde, Jean Valjean, condenado a presidio por robar un trozo de pan. Tras cumplir su condena, es acogido por el bondadoso Monseñor Myriel. Valjean, pervertido por la cárcel, roba a éste dos candelabros de plata y varios cubiertos, pero es arrestado.
Entonces aprenderá la lección que marcará su vida. El clérigo lo perdona y lo libra de volver a presidio a cambio de que se comprometa a hacer el bien.

Desde entonces, el ex-convicto consagrará su vida a la filantropía. Prospera como propietario de una fábrica y es elegido alcalde. Pero hay alguien que no ha olvidado su pasado y, convencido de la imposibilidad de redención del delincuente, lo persigue sin piedad: el oficial de policía Javert. Valjean se ve ante la disyuntiva de revelar su verdadera identidad o permitir que un inocente, al que han confundido con él, vaya a la cárcel. Opta por lo primero pero consigue escapar.

Cosette

Cosette

Como había hecho la promesa de cuidar de su hija a la moribunda Fantine, una antigua empleada de su fábrica a la que –sin saberlo el protagonista- habían despedido por ser madre soltera, va en busca de ella a la casa donde está recogida, la venta de los Thenardier.

Éstos son una familia perversa que explota a la niña como si de una Cenicienta moderna se tratara y reaparecerán varias veces a lo largo de la obra. Son, además, una muestra de que –para Hugo- no todos los pobres, por el hecho de serlo, son buenos.

Valjean adopta a la niña no sin antes pagar una buena cantidad de dinero a sus cuidadores y escapan a París. Con el tiempo, Cosette –que así se llama la hija de Fantine- ha crecido y se enamora de un joven revolucionario, Marius de Pontmercy. Durante todos estos años, el ex-presidiario ha tenido que vivir en permanente huída, pues Javert no ha dejado de perseguirle, y ha hecho el bien allí por donde pasaba.

Estalla la Revolución de 1830, en la que Marius interviene. Valjean se suma a los sublevados para proteger al muchacho. Entretantro, Javert se ha infiltrado entre éstos como espía y, descubierto, va a ser asesinado, pero el bondadoso ex-convicto lo salva. Marius ha sido herido y moriría de no ser por el protagonista, quién huye con él por las alcantarillas de París. Pero Javert, a quién no ha ablandado la acción para con él del ex-reo los persigue y captura. Entonces, Valjean pacta con el policía que le permita poner a salvo a Marius y luego entregarse a la Justicia. Javert accede pero se ve atrapado en un dilema: de una parte, está su creencia firme en la Ley, y, de otra, el agradecimiento por haberle salvado la vida. Tal es su contradicción que acaba suicidándose.

Marius y Cosette se casan y, como el joven no tiene, pese a todo, buen concepto de Valjean, lo margina apartando a la muchacha de él. El protagonista cae en una profunda depresión. Y no contaremos más para no estropear el final a los lectores.

Gerard Depardieu interpretó a Jean Valjean en la película sobre 'Los miserables'

Gerard Depardieu interpretó a Jean Valjean en la película sobre 'Los miserables'

Pero, como decíamos, la obra es mucho más. Nos hallamos, con toda probabilidad, ante la mejor descripción de la sociedad francesa de la primera mitad del siglo XIX, a la que el autor disecciona en profundidad, iniciando su relato con la mítica Batalla de Waterloo, que describe pormenorizadamente, y acabando durante el reinado de Luis Felipe de Orleáns. Todos los estratos sociales pasan por la pluma del escritor, que realiza, como señalábamos, una dura condena de la situación de los más humildes apoyándose en sus ideales de concordia y filantropía.

Si hay que señalar algo negativo en la novela, sería la morosidad con que se detiene en algunas descripciones, como la que realiza de las alcantarillas de París con motivo de la huída de Valjean con su futuro yerno. Pero en obras tan extensas quizá esto sea inevitable, pues ocurre incluso en el ‘Quijote’.

Por otra parte, no descubriremos nada si decimos que Víctor Hugo es un gran escritor, que maneja con maestría la construcción de la obra, su devenir y el lenguaje. Es, ciertamente, una novela hermosa, llena de ternura y muy recomendable, aunque, quizá, como decíamos, un poco larga.

Fotos: Víctor Hugo: APPER en Wikipedia | Batalla de Waterloo: Get It en Wikipedia | Cosette: Helix84 en Wikipedia | Depardieu: Pruneau en Wikipedia

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