‘Los niños de Viena’, de Robert Neumann

Hay escritores que, tras alcanzar prestigio en su época, caen en el más absoluto de los olvidos. Este es el caso del austríaco Robert Neumann, cuya novela ‘Los niños de Viena’, publicada en 1946, acaba de reeditar la editorial Siruela. La obra muestra y denuncia las durísimas condiciones de vida de unos niños que deben defenderse solos en una Viena devastada tras la Segunda Guerra Mundial.

Hay escritores que gozan de amplio eco y prestigio en su tiempo pero después caen en el más absoluto de los olvidos. Ello sería explicable en el caso de escritores de obras de época, cuya validez se ciñe a la etapa en que viven, pero resulta cuando menos difícil de comprender en el caso de autores de calidad.

Portada de la obra

Portada de la obra

Esta circunstancia, que es más frecuente de lo que debiera, le sucedió a Robert Neumann (Viena, 1897-1975), quién, en los años veinte, era uno de los autores más reconocidos de Austria y al que hoy casi nadie recuerda. Eliminadas sus obras de las bibliotecas por los nazis, emigró a Inglaterra, donde, tras un periodo de depuración, vivió hasta 1958, en que se trasladó a Suiza.

Novelista, dramaturgo y poeta, ahora la editorial Siruela reedita ‘Los niños de Viena’, que fue publicado por vez primera en 1946. Se trata de un estremecedor relato que muestra la vida de muchos niños de la posguerra europea, quiénes, abandonados a su suerte por haber quedado huérfanos o desconocer el paradero de sus padres, malvivían en condiciones límite. Es una denuncia de este hecho lanzada al mundo para que alguien aportase una solución.

Nos presenta al reverendo Smith, que, tras la guerra, llega a una Viena en ruinas para predicar el Evangelio. En un sótano, halla una pandilla de niños andrajosos que sobreviven como pueden.


Absolutamente embrutecidos por las circunstancias, no dudan en cometer los peores delitos para satisfacer sus instintos. Su cabecilla es Yid, muchacho judío que, a sus trece años, había pasado por un campo de concentración. Junto a él están Goy, un fenómeno del futbol que se dedica a robar; Eve, prostituta a sus quince años que sueña volver a ser virgen; y Ate, que había denunciado a sus padres a los nazis.

Viena hacia el año 1900

Viena hacia el año 1900

Todos ellos conforman un grupo que se halla entre lo trágico y lo grotesco, pues, si bien es penoso que unos niños atraviesen una situación así, por otra parte, su bestialidad enfría la conmiseración que pueden causar. Por tanto, Neumann, aunque tiene la intención de denunciar este abandono, tampoco retrocede a la hora de mostrarnos la brutalidad en que pueden caer unos muchachos impulsados por las circunstancias.

En buena lógica, con este argumento, la novela –independientemente de su calidad literaria, que la tiene- no puede resultar agradable al lector, pero queda como testimonio de una época trágica de la que debemos aprender para que no se repita.

Fotos: Portada: tomada de la web de la editorial | Viena: Finavon en Wikimedia

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