‘Nostromo’, de Joseph Conrad

Curiosamente, Joseph Conrad es el primer narrador importante que dio la literatura inglesa en el siglo XX. Y decimos curiosamente porque había nacido en Polonia y nunca habló bien el inglés. Entre sus obras narrativas, destaca ‘Nostromo’, que combina la aventura con una feroz crítica al colonialismo imperante en el siglo XIX, en el que estados del primer mundo y multinacionales se repartían el pastel de los países pobres.

Históricamente, la literatura en lengua inglesa es una de las más importantes del mundo. Y, no deja de resultar curioso el hecho de que el primer gran novelista que nos encontramos en ella en el siglo XX fuera un extranjero que, además, nunca llegó a hablar bien el inglés, aunque lo escribía a la perfección.

Joseph Conrad

Joseph Conrad

No referimos a Joseph Conrad (Berdyczów, Polonia, 1857-1924). Hombre aventurero, pese a ser de familia acomodada, fue marino durante años, viajando por medio mundo, lo cual le permitió conocer gentes y lugares que luego utilizaría en sus narraciones. En 1896, se estableció en Inglaterra, donde viviría el resto de sus días.

Presentar siquiera un esbozo de la obra de Conrad nos llevaría muchas páginas. Por citar alguna de sus obras, mencionaremos la magnífica ‘El corazón de las tinieblas’, descarnado relato de la explotación colonial en el Congo por parte del Rey belga Leopoldo, ‘Tifón’ o ‘El espejo del mar’.

El denominador común de toda su narrativa -pese a que se le considera por muchos un creador de novelas de aventuras marinas- es el intento de profundizar en rincones oscuros del alma humana: pone a sus criaturas a prueba, de modo que deben explorarse a sí mismos para afrontar situaciones que no se dan en un mundo civilizado, como el de la Inglaterra victoriana, sino en zonas aún vírgenes que el hombre blanco comienza a colonizar.


‘Nostromo’, publicada en 1904, analiza con mirada crítica algunas de las tesis que la sociedad inglesa sostenía sobre la sociedad y el progreso. Conrad se inventa un país, Costaguana, que ha sido colonia española y, tras independizarse, ha pasado por varias dictaduras corruptas y bárbaras, hasta llegar a ser un estado aparentemente moderno. Su principal fuente de riqueza son las minas de plata de Santo Tomé, explotadas por un idealista, Charles Gould con financiación de una multinacional californiana, a la que sólo le importan sus beneficios y no se preocupa lo más mínimo de cómo se obtengan. Así, la tiranía de las minas termina siendo aún peor que las dictaduras pasadas.

Monumento a Conrad en Gdynia, Polonia

Monumento a Conrad en Gdynia, Polonia

Junto a la fragmentación de la sociedad, presenciamos la destrucción de la vida de Gould, cuyos problemas acaban con su feliz matrimonio. Y, como transfondo, la obra esconde un relato de aventuras.

Pero la novela es, sobre todo, una despiadada crítica del progreso, entendido al modo en que se concebía en su época, es decir, la explotación de territorios coloniales por multinacionales y estados, atendiendo siempre a su propio beneficio y sin preocuparse del desarrollo material y moral de aquellas zonas. Y, en este sentido, resulta una obra pesimista. Sin duda, Conrad albergaba pocas esperanzas acerca del ser humano.

Fotos: Joseph Conrad: Mathiasrex en Wikipedia | Monumento a Conrad: Tsca en Wikimedia

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