¿Podrías contar una historia de terror en 2 frases?

Solo se necesita una pequeña chispa para iniciar un relato de terror. Descubre dos frases con las que puedes hacerlo.

Cómo empezar una historia de terror en 2 frases

Existen diversas formas de contar una historia, cada autor le da su toque de originalidad y estilo que le haga diferenciarse de los demás. Por supuesto, es posible que una historia sea vista de forma de distinta, para unos puede ser extraordinaria, y para otros solo un relato más. Por ello, cada escritor debe pensar en cómo cautivar a su lector sin que pase lo segundo.

Entre los distintos géneros literarios que existen, hay  uno que mueve bastante seguidores, y es el de terror. En esta oportunidad te presentaremos una serie de historias que solo fueron creadas con dos frases, no es necesario llenar una página entera para que el cuento sea bueno.

A continuación 20 historias con las que puedes poner a volar tu imaginación:

1

No siento la lengua.

La busco entre la sangre pero solo encuentro mis ojos.

2

Perdona si te miro de esta manera, pero desde que me mataste ya no soy el mismo.

3

Nunca imaginé que me pasaría los últimos diez años encerrado.

Me aburro tanto en este ataúd…

4

 Al volver de la guerra solo esperaba encontrarme con la sonrisa de mi hijo.

Me entristece verle llorar ahora que estoy muerto.

5

No importa cuántas veces vuelva a pintar esa pared, esa cara reaparece y me sigue mirando.

6

Cierra las ventanas mientras afilo el cuchillo.

No querrás despertar a los vecinos con tus gritos.

7

 Al final del pasillo una luz tintineaba.

Eso fue después de oír aquel grito ensordecedor.

8

Me encanta sentarme con ella mientras lee en el parque.

Si tan solo pudiera verme…

9

Él todavía me pregunta quién mató a su madre.

Pero aún así, no puedo decirle que él fue el culpable.

10

Odio quedarme en casa de la abuela.

Esos sollozos que vienen del desván no me dejan dormir.

11

Juraría haber dejado a mi muñeca en la estantería.

No entiendo qué hace en el pasillo a estas horas.

12

Creo que me he roto la pierna al caer.

Oigo como el metro se acerca desde el oscuro túnel.

13

En mi casa hay siete puertas en total.

Ignoro adónde conducirá la octava.

14

Por más que apunto con la linterna a esa esquina

Aquella sombra no desaparece.

15

No me detuve ni un segundo ante aquella chica haciendo autostop de madrugada.

Lo habría hecho de no haber sido porque sus pies no tocaban el asfalto.

16

Me he perdido en el bosque y ya ha anochecido.

Le preguntaré a aquel hombre alto y trajeado por la salida.

17

El primer sábado de cada mes me trae rosas a la cama.

Pero nunca lo hizo cuando estuvo viva.

18

Las llamas del horno del crematorio consumieron su carne.

Entonces, las llamas del infierno consumieron su alma.

19

Algunas mujeres hermosas te hacen perder la cabeza.

Es más fácil cuando el hacha está afilada.

20

Antes de cenar, en casa de un amigo, me he peinado frente al espejo del pasillo.

Mientras cenamos, él me preguntó: ¿Que hacías parado frente a aquel retrato del pasillo?

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