Cálamo reedita ‘Campos de Castilla’, de Antonio Machado

Se cumple este año el centenario de la publicación de ‘Campos de Castilla’, uno de los grandes poemarios de Antonio Machado. Con este motivo, la editorial Cálamo reedita la obra acompañada de unas bellas ilustraciones del pintor Juan Manuel Díaz-Caneja, quién, como el propio Machado, tan bien reflejó el agro castellano.

Campo castellano

En 'Campos de Castilla', Machado poyecta su interioridad sobre el paisaje

Frente a la Generación del Veintisiete, eminentemente lírica, la del Noventa y ocho fue más dada a la prosa aunque muchos de sus integrantes, desde Miguel de Unamuno hasta Valle-Inclán, también hicieron sus incursiones en la poesía. Bien es cierto que sus inquietudes existenciales y sobre la regeneración de España casaban mejor con los géneros prosísticos que con los líricos. En cualquier caso, entre sus miembros acostumbra a incluirse a uno de los más altos poetas de la literatura moderna: Antonio Machado.

Precisamente en 2012 se conmemora el centenario de ‘Campos de Castilla’, publicada por vez primera en 1912 y que constituye una de sus obras maestras. Con este motivo, la editorial palentina Cálamo la reedita acompañada de sesenta y siete ilustraciones del pintor Juan Manuel Díaz-Caneja (1905-1988), cuyo gusto por reproducir los paisajes castellanos lo emparenta con los noventayochistas en general y con este poemario machadiano en particular.

Antonio Machado (Sevilla, 1875-1939) llegó a Soria en 1907 para ocupar la Cátedra de Francés de su Instituto de Educación Secundaria. Allí conocería a Leonor Izquierdo, que se convirtió en su esposa y murió en 1912. El poeta abandonó entonces Castilla para trasladarse a Baeza, en su tierra andaluza. El mismo año que arribó a la ciudad castellana había publicado ‘Soledades, galerías y otros poemas’, un libro presidido por el magisterio de Rubén Darío pero en el que no hallaremos las exuberancias de éste sino un modernismo intimista de corte romántico que recuerda más bien a Bécquer o Rosalía de Castro.

Muy distinto es ‘Campos de Castilla’. Machado halló en los paisajes sorianos la correspondencia exacta de su interioridad y estado anímico. Ante su visión, exclamó “Me habéis llegado al alma. ¿O acaso estabais en el fondo de ella?” En consecuencia, son muchas las composiciones de este poemario dedicadas a cantar a aquellas tierras y que, a pesar de su aparente objetividad, contienen un fuerte componente subjetivo: proyecta sus sentimientos sobre el paisaje tomando de él lo más austero y destacando a través de la adjetivación todo lo que puede sugerir fugacidad, soledad o muerte, sus principales preocupaciones.

Casa de Machado en Segovia

Machado vivió también en Segovia. En la foto, su casa en esta ciudad castellana

No obstante, también se refleja en el libro la preocupación patriótica de Machado, común a los miembros de su generación. Todos ellos veían en la adusta Castilla la esencia de España y el poeta no fue ajeno a ello. Así, hay varias composiciones que, a través de la presentación de las tierras y las gentes que la habitan, conforman una profunda meditación sobre la realidad del país. Por otro lado, en esta obra inicia Machado un hábito lírico que más tarde cultivará abundantemente: el de crear brevísimos poemas que son, generalmente, sentencias filosóficas inspiradas por sus preocupaciones existenciales. Tantos escribió que, años después, publicaría todo un libro con ellos, el titulado ‘Proverbios y cantares’.

No puede olvidarse, finalmente, entre las composiciones incluidas en ‘Campos de Castilla’ el extenso romance bautizado como ‘La tierra de Alvargonzález’, un largo poema narrativo que cuenta una estremecedora historia de codicia y que refleja la dureza de la vida en aquellos lugares. Responde a la intención machadiana de “escribir un nuevo Romancero” en el que, a través de formas populares, pudiera expresar “lo elemental humano”. Constituye, en suma, ‘Campos de Castilla’ una de las cimas poéticas de la creación de Antonio Machado, genuina expresión de sus preocupaciones y de su sensibilidad. Pocas veces volverá el sevillano a alcanzar la altura lírica que muestran estas composiciones. Ahora la editorial Cálamo lo recupera para ofrecérnoslo, como decíamos, ilustrado con las impactantes recreaciones del paisaje castellano que pintara Juan Manuel Díaz-Caneja y que conforman un perfecto complemento a los versos machadianos.

Fuente: Antonio Machado.

Fotos: El Coleccionista de Instantes y Mariano Fotos.

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