Nórdica recupera ‘Los Watson’, novela inacabada de Jane Austen

La novelista británica Jane Austen se educó cuando el Romanticismo daba sus primeros pasos. No obstante, sus obras carecen del tono exaltado de las creaciones de ese movimiento. Son más bien textos costumbristas que denuncian el triste papel de la mujer en la sociedad de la época. Así ocurre en su novela inacabada ‘Los Watson’.

Casa donde Jane Austen pasó sus últimos años en Chawton

Casa en Chawton donde Jane Austen pasó sus últimos años

A fines del siglo XVIII, un cambio de sensibilidades comienza a apreciarse en la sociedad. Los principios racionalistas que habían dominado hasta entonces ceden paso a un predominio de corrientes idealistas y a la exaltación del sentimiento. Es lo que algunos estudiosos han calificado como Prerromanticismoy constituye el caldo de cultivo del que surgirá el movimiento romántico que dominará toda la primera mitad del XIX. Se trata de un fenómeno que se produce en todo el continente europeo pero, quizá, más intensamente aún en los países sajones.

En Inglaterra, es la época en que Samuel Taylor Coleridge o Walter Scott comienzan a publicar sus obras y el ambiente en que crecen otras figuras literarias como Lord Byron o Percy Bhysse Shelley.

Al igual que ellos, en este contexto se educó Jane Austen (Steventon, 1775-1817), una de las grandes novelistas de la literatura inglesa. Perteneciente a una familia rural acomodada –su padre era rector de la parroquia-, serán las inquietudes y forma de vida de esta clase social las que narraría en sus obras. Éstas, si bien se inscriben en el Romanticismo, no muestran los tonos exaltados de otros autores: se proponen presentar reducidos grupos de personas que conviven en un espacio limitado y los sucesos en apariencia triviales que les suceden con tintes claramente costumbristas. Son relatos protagonizados por personajes femeninos de su propia clase social cuya máxima ambición es alcanzar un matrimonio ventajoso que les proporcione un buen pasar económico. Todo ello envuelto en una suave ironía.

La crítica acostumbra a dividir su creación en dos etapas: la primera abarca hasta, aproximadamente, 1798 aunque estas obras tardarían quince años en ser publicadas y en ella se incluyen ‘Juicio y sentimiento’, ‘La abadía de Northanger’, ‘Sentido y sensibilidad’ y la que quizá sea su obra más famosa, ‘Orgullo y prejuicio’, historia de las hermanas Bennett que ha sido llevada al cine en varias ocasiones. Por su parte, la segunda etapa comienza, tras doce años de sequía creadora, en 1811 y a ella pertenecen ‘Mansfield Park’, ‘Emma’, ‘Persuasión’ y la inacabada ‘Los Watson’, que ahora recupera la editorial Nórdica Libros.

'Emma', de Jane Austen

'Emma', un clásico de Jane Austen

De menor extensión que sus novelas más populares, ‘Los Watson’, pese a no haber sido terminada por la autora, puede leerse bien pues la trama adquiere todo su significado. Además, el sobrino y biógrafo de Austen, James Edward Austen-Leigh incluyó una nota final donde desvela el destino que la narradora tenía pensado para los personajes. Su protagonista es Emma Watson, una joven que retorna a su humilde hogar tras haber sido educada por unos tíos de mejor posición social. Como todas las muchachas de su edad, se ve abocada a intentar resolver su futuro mediante una boda ventajosa. Cuando es invitada a un baile organizado por una familia con mayor poderío económico, se le presenta la ocasión propicia, aunque deberá tener cuidado con Tom Musgrave, galán de la zona que ya ha causado estragos entre sus hermanas.

Lo que trata de mostrar Jane Austen en la obra –como en muchas otras de las que escribió- es la triste posición social de la mujer en la época, imposibilitada de trabajar y destinada obligatoriamente a conseguir un matrimonio adecuado. Dado que la alternativa era la soltería y, por tanto, la pobreza, casarse con un candidato que tuviera recursos económicos era la mejor opción. Todo ello lo explica muy bien Elizabeth, hermana de Emma, en un pasaje de la novela: “Ya sabes que no tenemos más remedio que casarnos. Yo me arreglaría muy bien sola; con unos pocos amigos y un agradable baile de vez en cuando me contentaría, si una fuera a ser siempre joven. Pero nuestro padre no puede asegurarnos el porvenir y es muy triste envejecer, ser pobre y que se rían de ti”. Se trata, en suma, de una pequeña joya literaria que ahora recupera Nórdica Libros.

Fuente: Janeausten.org.

Fotos: Ramdomduck y Cwasteson.

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