Periférica publica ‘La librería ambulante’, de Christopher Morley

Christopher Morley era uno de los autores preferidos por el Nobel de Literatura Eugene O’Neill. Y no es de extrañar, pues se trata de un novelista excelente, de ritmo pausado y detallista. Ahora tenemos la oportunidad de leer ‘La librería ambulante’, su primera obra, que nos traslada a un mundo encantador pero en trance de desaparición.

Antes de convertirse en primera potencia mundial, Estados Unidos ya era un país pujante e influyente pero también una tierra de grandes contrastes entre los grandes núcleos urbanos e industriales y las zonas rurales del interior, donde parecía haberse detenido el tiempo y la vida tenía un ritmo cadencioso y encantador. Y precisamente a ese mundo bucólico de 1917 nos traslada la novela que ahora publica Ediciones Península.

'La librería ambulante' se desarrolla a bordo de un carromato repleto de libros

'La librería ambulante' se desarrolla a bordo de un carromato repleto de libros

Se trata de ‘La librería ambulante’, de Christopher Morley (Haverford, Pensilvania, 1890-1957), un excelente escritor e inquieto periodista que, tras estudiar en la británica Universidad de Oxford, recorrió Estados Unidos como reportero. Hoy un tanto olvidado, tuvo gran éxito en su época.

Su novela más conocida probablemente sea ‘Kitty Foyle’, que fue llevada al cine con el mismo título (en España se tradujo por ‘Espejismo de amor’) y que proporcionó un óscar a su protagonista, Ginger Rogers. Por su parte, ‘La librería ambulante’ fue su primera narración extensa. Roger Mifflin se gana la vida recorriendo el campo americano con una peculiar librería que lleva en un carromato tirado por una yegua. Pero desea retirarse a Brooklyn para redactar sus memorias. Helen McHill, una señorita madura que está harta de su vida sedentaria será la que le compre su negocio para romper con la monotonía y lanzarse a conocer mundo. Acostumbrada a la tranquilidad urbana, no es difícil imaginar las peripecias que tendrá que superar.

Como decíamos, Morley estudió en Inglaterra y quizá por ello su forma de escribir es muy británica. Dicho con otras palabras, posee un estilo pausado, sofisticado y siempre atento a los detalles. Con ello consigue que el lector crea estar en el mismo lugar que nos describe, respirando el aire puro del campo y oliendo la hierba recién recogida. Un mundo rural e idílico al que no había llegado por completo todavía el progreso pero que se hallaba ya en trance de desaparición.

El dramaturgo Eugene O’Neill, ganador del Nobel de Literatura en 1936, dijo en su discurso de recepción del premio: «cuando tengo ganas de sonreír un poco, para que sean más ligeras las tardes, leo las primeras novelas de Morley». Al menos en lo que respecta a ‘La librería ambulante’, llevaba mucha razón porque se trata de una obra encantadora, que consigue transportarnos a un tiempo ya pasado en el que las cosas eran más auténticas y que posee una belleza literaria excepcional.

Fuente: Editorial Periférica.

Foto: Kheel Center, Cornell University.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...