Mi perra Tulip, de J.R. Ackerley

Mi perra Tulip es uno de los “clásicos” del siglo XX que nos habla del “amigo ideal”, de cómo un hombre sin se amante de los perros obtiene uno, y de forma incondicional se convierte en su fiel escudero durante 16 años.

Lord Byron dijo una vez que “cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro“. De esto pudo estar de acuerdo J.R. Ackerley cuando escribió en 1956 “Mi perra Tulip“.

Mi perra Tulip

Aunque el escritor británico no se consideraba precisamente un amante de los perros, en plena madurez y, sin proponérselo, acaba siendo propietario de un pastor alemán. Es ahí cuando comienza una relación de amistad que llevará 16 años y en la que el perro se convirtió en el amor de su vida, el “amigo ideal” que había estado buscando en vano durante mucho tiempo.

Mi perra Tulip” es la agridulce historia retrospectiva de una amistad así como una meditación sutil aunque profunda sobre la extrañeza que anida en el fondo de todas las amistades. Con asombrosos y vívidos detalles, Ackerley nos describe la imprevisible conducta de Tulip y sus caninos gustos, mientras explica sus torpes esfuerzos por hacerla feliz.

El relato que nos traza este autor no tiene nada que ver con las habituales historias con entrañables perritos. La perra no tiene ni poderes sobrenaturales ni nada extraordinario, sino que es una simple perra a quien su amo quiere entender en sus necesidades animales. Es posible que todo esto pueda parecer muy raro y más aún cuando el autor confesó que su “corazón se llenaba de alegría solo de pensar en que iba a verla.

Este libro, que ha sido editado por primera vez en español por la editorial Anagrama, ha sido el origen de una película de dibujos animados que contaba con las voces de Christopher Plummer e Isabella Rossellini y que, a su paso por el pasado festival de cine independiente Film Forum de Nueva York, fue calificada de joya absoluta.

La película está dirigida a los adultos pues narra una de las más inusuales y tremendas historias de amor que ha dado la literatura, sin que el asunto, cabe aclarar, llegase a caer en consumaciones zoofílicas.
Si quieres disfrutar del tráiler de esta película de dibujos animados puedes hacerlo aquí.

Para terminar, una curiosidad ¿sabías que la perra de Ackerley no se llamaba Tulip? En realidad se llamaba “Queenie“, pero los editores obligaron a cambiar el título del libro en la década de los cincuenta para no alentar bromas sobre la sexualidad del autor.

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