El nuevo don Juan, de Adelardo López de Ayala, recreación de un mito universal

Don Juan es uno de los grandes mitos de la Literatura mundial. Son muchas las recreaciones que se han hecho sobre su figura y una de las más curiosas es la de Adelardo López de Ayala en El nuevo don Juan, por presentarnos a un seductor más bien torpe y nada heróico.

Foto del Congreso de los Diputados

Edificio del Congreso de los Diputados, del que López de Ayala fue Presidente

Sin duda, don Juan Tenorio es uno de los personajes más universales de la Literatura y, como tal, desde su aparición en la obra de Tirso de Molina, han sido muchas las recreaciones que se han hecho de esta singular figura. A la más conocida de José Zorrilla, vienen a unirse las de Molière, Carlo Goldoni o Lord Byron, por citar tan sólo algunos ejemplos. Incluso se han elaborado ensayos de tipo psicológico sobre el personaje, como el realizado por el doctor Gregorio Marañón.

Y si las recreaciones son muchas, aún más lo son las obras que se inspiran en su figura para presentar una reelaboración libre de su personalidad con arreglo a la distinta época en que se escribe. Entre ellas, una de las más curiosas es la realizada por Adelardo López de Ayala (Guadalcanal, entonces Extremadura, hoy Sevilla, 1828-1879) en su drama ‘El nuevo don Juan’, porque constituye una suerte de reversión al realismo de un mito puramente romántico con todo lo que ello implica en cuanto a su carácter y forma de actuar.

López de Ayala, hoy bastante olvidado, fue sin embargo una personalidad importante en su tiempo. Presidente del Congreso de los Diputados, varias veces Ministro, Académico de la Lengua, en lo que respecta a su labor literaria es considerado, junto a Tamayo y Baus, el máximo exponente de la comedia realista que se desarrolla en paralelo –si bien es verdad que en un segundo plano– a la gran narrativa del Realismo decimonónico.

Conocida como «Alta comedia», son obras que se desarrollan en escenarios contemporáneos y burgueses y que muestran una leve crítica social que no incomoda al espectador, perteneciente a esa misma clase. A ello se añade un cierto tono moralizante. A todos estos rasgos responde ‘El nuevo don Juan’. Aquí, el seductor tan sólo coincide en el nombre con el mito romántico. Es más bien torpe en sus dotes de seducción y se vale de burdos enredos para conseguir sus conquistas.

Sus intentos de enamorar a Elena, casada felizmente con Diego, resultan más bien pueriles aunque en un momento dado siembren la duda en el marido. Por si ello fuera poco, este don Juan de Alvarado es un seductor paciente e incluso casto, que no duda en perder todo un año para satisfacer su deseo de relacionarse que con Elena. Más aún, no hay nada de valeroso en este conquistador de salón, que se vale sólo de argucias para lograr sus fines y no desafía a nadie, en contraposición con el clásico que vive al margen de toda norma y convención social. Se trata, en suma, de un don Juan muy poco «donjuanesco».

Podéis leer la obra aquí.

Fuente: Escritores de Extremadura.

Foto: Rjhuttondfw.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...