Salomé de Oscar Wilde, una enamorada vengativa

La Biblia es el libro más leído de todos los tiempos y muchos escritores se han basado en sus episodios para extraer temas para sus obras. Uno de ellos fue Oscar Wilde, quién, en Salome, hace una interpretación libre de la historia de la bailarina y Juan el Bautista.

La Biblia es el libro más leído de todos los tiempos. Su riqueza es tal que aporta algo a todo el que se acerca a ella aunque no sea creyente. Y la mejor prueba es que ha sido una constante fuente de inspiración para escritores de todas las épocas y lugares.

En efecto, desde la literatura medieval, pasando por las obras del Barroco –muy especialmente las del teatro español del Siglo de Oro, con Lope de Vega y Calderón de la Barca a la cabeza- hasta llegar a nuestros días, son legión los escritores que han tomado las Sagradas Escrituras como fuente de inspiración para sus creaciones.

Foto de un monumento a Oscar Wilde

Monumento a Oscar Wilde en un parque de Dublín

Incluso un autor tan, en apariencia, irreverente como el irlandés Oscar Wilde (Dublín, 1854-1900) tomo algún episodio de la Biblia como tema para alguna de sus obras, aunque bien es cierto que de un modo libérrimo.

Podríamos calificar a Wilde por su personalidad como un romántico tardío: con la distancia del tiempo, se le ve como un hombre incómodo en su época, una persona que se halla fuera de lugar en la encorsetada sociedad victoriana –a la que fustigó a través del humor constantemente- y todo ello se refleja en una permanente rebeldía. Acabaría pagándolo a la mínima ocasión con el ostracismo social e incluso con la cárcel.


Pero Wilde fue también un buen poeta, un excelente dramaturgo y un genial narrador. A su producción teatral pertenece Salomé, estrenada en Francia cuando el autor estaba preso en la cárcel de Reading (en Inglaterra estaría prohibida hasta 1930).

Partiendo del relato bíblico de la princesa que, tras bailar para su padrastro, pide como premio la cabeza de Juan el Bautista sobre una bandeja de plata, Wilde construye una historia libre que poco tiene que ver con la original. En la obra, Salomé está enamorada de Juan y, como éste la rechaza, llena de despecho, pide su decapitación. Tras producirse ésta, besa los labios de la cabeza cortada mientras Herodes, enamorado de ella, ordena matarla.

Foto de la casa natal de Wilde en Dublín

Casa natal de Oscar Wilde, en Dublín

No hace falta reseñar el potencial y la fuerza dramática del veleidoso y voluble personaje de Salomé. Dotada de una inocencia astuta y engañosa pero cargada de lujuria y oscuros deseos, pueden hallársele numerosos elementos de carácter simbólico y, sin duda, constituye, no sólo la protagonista, sino el elemento catalizador de la tensión dramática y el eje de la trama.

Como toda buena literatura, la obra de Wilde se encuentra cargada de significados y a cada uno de nosotros corresponde hallar los que nos parecen más relevantes.

Podéis leer la obra aquí.

Fuente: Kirjasto.

Fotos: Monumento a Oscar Wilde: Infomatique en Flickr | Casa natal de Wilde: Simón Huguet en Greograph.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...