La misteriosa desaparición de Agatha Christie

La novela policíaca siempre ha sido uno de los géneros más populares. Por ello, cuando la ya consagrada Agatha Christie desapareció sin dejar rastro durante once días, todo tipo de especulaciones se dispararon en los medios de comunicación.

La novela policíaca ha sido, desde sus inicios con el sin par Edgar Allan Poe, uno de los géneros narrativos más seguidos por los lectores. Sus cultivadores se han hecho enormemente populares y han ganado grandes sumas de dinero.

Foto de Agatha Christie

Agatha Christie

Por ello, si hablamos de Agatha Christie a nadie le resultará desconocido el personaje. Nacida en Devon, Inglaterra, el quince de septiembre de 1890, era la menor de tres hermanos y, desde niña, cuando rechazaba los juegos infantiles para distraerse con amigos que se inventaba, ya mostró una poderosa imaginación.

La autora de La ratonera -entre otras magistrales novelas- se educó en las rígidas costumbres victorianas y durante la Primera Guerra Mundial trabajó como enfermera voluntaria en un hospital militar. Allí adquiriría sus conocimientos sobre determinados fármacos y venenos que, más tarde, utilizaría en sus relatos.

Por entonces ya se había casado con el coronel de aviación Archibald Christie, con quién tendría su única hija, Rosalind. También por esta época escribe su primer relato policíaco, con el mítico Hercules Poirot como protagonista. Tardaría un tiempo en verlo publicado, pero su relativo éxito –unos dos mil ejemplares vendidos, que, por entonces, no era nada desdeñable para una principiante- la animó a seguir escribiendo.


Así llegamos al capítulo más oscuro de su vida. El tres de diciembre de 1926, tras morir su madre –su padre murió cuando tenía sólo once años- y enterarse de que su marido la engañaba con su secretaria, Agatha Christie desapareció sin dejar rastro. Su coche se halló abandonado al pié de una cantera en Surrey y la alarma corrió como la pólvora. Durante once días nada se supo de ella.

Finalmente, apareció en un hotel de Harrogate, donde se había registrado con el apellido de la amante de su marido. Según dijo, aquellos dos hechos le habían producido una crisis nerviosa y amnesia y, aunque publicó una carta en el periódico para ser reconocida, al hacerlo con otro apellido, nadie la identificó.

Foto de la casa de la familia Christie en Devon

Greenway House, casa familiar de Agatha Christie en Devon

Este extraño suceso provocó en los medios de la época un sin fin de especulaciones. Incluso hubo quién dijo que todo había sido un truco para obtener publicidad. Tal fue el revuelo organizado que, años más tarde –en 1979-, se realizó una película sobre este curioso suceso con Vanesa Redgrave encarnando a la escritora.

Como quiera que fuese, el hecho es que Agatha Christie se separó de su marido y, durante un viaje en el mítico Orient Express –escenario de una de sus mejores novelas-, conoció a Max Mallowan, quince años menor que ella, y se casó con él en una unión que, esta vez, sí fue duradera.

Fuente: Mysterynet.

Fotos: Agatha Christie: Krysto en Wikimedia | Casa familiar: Lincolnian en Flickr.

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