‘Entonces te haré el amor’, de Valeria Constanza Martina

‘Entonces te haré el amor’, de Valeria Constanza Martina es un poema colgado en una sección de google para nuevos autores. Este poema inteligentemente dispuesto presenta una pareja formada por un soldado y una mujer que se separan por la guerra. El soldado teme lo peor para su fortuna pero ofrece mantener la esencia de su amor intacta, prometiendo hacerle el amor a su amada en el estado físico y anímico que llegue al retornar.

"jóvenes enamorados"

"jóvenes enamorados"

Valeria Constanza Martina (Buenos Aires, 1988) es una joven poeta novel que ha colgado algunos textos en nuevosautores.googlepages, una web dedicada a la difusión de los poemas y cuentos de quienes buscan hacer carrera en el mundo literario.  La autora instala la voz masculina de un yo poético amante que ofrece el retorno de la guerra a su amada, en condiciones que él no se imagina, quizás herido, mutilado, confundido, trastornado por el horror de la muerte y la destrucción, pero manteniendo la dirección del amor hacia ella.

El yo se va despojando de sus atributos naturales, perderá el sentido de cotidianeidad ante su amada, pero estará dispuesto a hacerle el amor con lo que quede de él en tanto impulso vital, pues la guerra no podrá anular su Eros, contemplando la destrucción de su propio yo, en su ánimo y cuerpo ofrece matar de pena a su amada. Este poema, muy bien logrado, juega con la oposición de amor y guerra, como dos impulsos motores de la vida y del orden del mundo, son también dos agentes transformadores del carácter humano y del devenir de la sociedad.


Un yo mutilado ofrece volver y amar

"Film en el amor y en la guerra"

"Film en el amor y en la guerra"

La guerra se presenta como el evento funesto, contingente, irresistible e inevitable que el yo poético va a afrontar pronto. El poema puede leerse como una despedida con la esperanza de un reencuentro tras el conflicto, también expresa cierta premonición aciaga del yo, una videncia fatalista de lo que será su futuro, tal vez siendo un hombre acostumbrado a recrear el amor como Eros, el impulso del Tánatos de la guerra le resulta extraño, y piensa que por contrariar el anhelo de la reproducción de su deseo le irá mal, pero a fin de cuentas volverá.

El Eros del yo poético es muy fuerte, se enuncia a prueba de todos los cambios que puedan suceder por la destrucción y el sufrimiento de la guerra. El Eros del yo poético es un amor a prueba de balas, obuses y muletas, pues recurre a la hipérbole del deseo, adaptándose a la miseria física, propone abrazar a su mujer con las rodillas, no le importa perder todo elemento motriz del cuerpo, salvo su miembro viril, que es lo único que espera conservar intacto al volver del campo de batalla, retornar a la mujer es un reto a la imaginación de la sexualidad.

El poema ironizaría con el kamasutra pero de forma muy inteligente, pues a pesar del desafío a la imaginación hay el ofrecimiento de un amor que no se deja rebajar ante el peligro ni ante el daño posible que pueda sufrir el amante, más bien este mal potencial será un trofeo para ofrecerlo a la amada. En cuanto a la guerra en sí, no hay mayor voluntad en el yo poético de reproducirla, su discurso bien podría provenir de un joven reclutado para el servicio militar, también hay silencio sobre la preparación y la disposición del yo para pelear en esa guerra.

La guerra implica una suspensión del amor
Cuando nace Valeria Constanza Martina, la guerra de las Malvinas estaba aún reciente, desde 1982, un conflicto que duró poco por la ventaja en armamento de Reino Unido. La sombra de la guerra se extendía en Argentina, porque Chile apoyó a Inglaterra y con ese país siempre hay roces territoriales y una competencia armamentista que motiva tensión social. Muchos soldados se despiden de sus amadas en todo conflicto, la necesidad de placer sexual algunas veces es satisfecha con prostitutas que visitan los campamentos por breves temporadas.

Desde la segunda guerra mundial se habla de las muñecas inflables para los soldados, especie de maniquís algo burdos que mantenían los principales rasgos femeninos y principalmente podían ser penetradas. La evolución de estas muñecas a llegado a lo que en Japón se denomina Love Dolls, especie de muñecas muy realistas de un material plástico, más resistente y propenso al uso y su limpieza. La soledad del soldado se presta a especulaciones como la homosexualidad en los campamentos y la depresión grave por la abstinencia sexual.

Volviendo al contexto latinoamericano, está registrado en la historia de la guerra entre Perú y Chile, de 1879 a 1884, el caso de las rabonas  peruanas o mujeres de los soldados que los acompañaban al campamento y al campo de batalla para atenderles con comida, curaciones de sus heridas y satisfacerles sexualmente. La guerra altera el orden de cosas que propone el amor, al desunir a las parejas y ponerlas en zozobra. En el poema de Martina, la separación es inminente, tanto como la experiencia traumática que modificará el destino del amante.

"Pilotos argentinos en las Malvinas"

"Pilotos argentinos en las Malvinas"

Los residuos del amante pueden matar de pena pero seguirán amando
La constancia del amor está actualizada en hipérbole, pues se enuncia su continuidad frente a cualquier disminución física en el cuerpo del amante. El amor será para el amante el único impulso vital que le sobreviva al trauma, las mutilaciones y las heridas, pues ir a pelear se le presenta incómodo en alguien que preferiría estar con su pareja todo el tiempo a pasar el trance de vivir entre muerte y destrucción. El yo poético anuncia conservar su esencia, que no es otra que el amor carnal, la potencia de reproducción del Eros y la necesidad por la amada.

Volviendo mutilado de la guerra, quizás sin haber matado suficientes enemigos, su desgracia podrá matar a su amada, en ese momento confluirán los impulsos contradictorios de Eros y Tánatos, este último por inercia de la guerra que lo ha marcado, pero el Eros será el motivo predominante, ya que este amante está dispuesto a dar lo último de sí a su mujer, guardar su esencia de amante como el último regalo para ella, aunque la liquide en el final reto a la imaginación que supondrá la unión carnal de una mujer entera con un hombre mutilado.

Conclusión
Toda guerra tiene sobrevivientes, hombres militares o ciudadanos, de estos dos grupos, el poema coge como representantes a un soldado que teme regresará mutilado y a su mujer que como él sufrirá su ausencia. El retorno tras la desgracia de las heridas y la disminución física ilustra la esencia del amor, como un impulso que perdura en el deseo de unión carnal que no se apaga por la experiencia traumática.

Lectura del poema | ‘Entonces te haré el amor’, de Valeria Constanza Martina en Nuevosautores.googlepages

Imágenes:

Enamorados en dibujosfotoseimagenes.blogspot.com

En el amor y en la guerra en Cine25

Malvinas en Es.Geocities

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